12 de junio | Devocional: Conflicto y Valor | Cortes reprensión

1 Samuel 25:18-35.

Y yo te ruego que perdones a tu sierva esta ofrenda; pues Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días. 1 Samuel 25:28.

Abigail se dirigió respetuosamente a David, honrándolo y tratándolo con deferencia, y presentó su caso elocuentemente y con éxito. Aunque no excusó la insolencia de su esposo, rogó por su vida. También dio muestras de ser no sólo juiciosa, sino piadosa, y que estaba al tanto de la intervención divina en la vida de David. Declaró su firme fe, en el hecho de que David era el ungido de Jehová. —Manuscrito 17, 1891.

Abigail insinuó el curso que David debía seguir. Debía librar las batallas del Señor. No debía procurar vengarse por los agravios personales, aun cuando se le perseguía como a un traidor… Estas palabras sólo pudieron brotar de los labios de una persona que participaba de la sabiduría de lo Alto. La piedad de Abigail, como la fragancia de una flor, se expresaba inconscientemente en su semblante, sus palabras y sus acciones. El Espíritu del Hijo de Dios moraba en su alma. Su palabra, sazonada de gracia, y henchida de bondad y de paz, derramaba una influencia celestial. Impulsos mejores se apoderaron de David, y tembló al pensar en lo que pudiera haber resultado de su propósito temerario…

Una vida cristiana consagrada derrama siempre luz, consuelo y paz. Se caracteriza por la pureza, el tino, la sencillez y el deseo de servir a los semejantes. Está dominada por ese amor desinteresado que santifica la influencia. Está henchida del Espíritu de Cristo, y doquiera vaya quien la posee deja una huella

de luz.

Abigail era sabia para aconsejar y reprender. La ira de David se disipó bajo el poder de su influencia y razonamiento…

Con corazón humilde recibió la reprensión… Le dio las gracias y la bendijo por haberle aconsejado tan rectamente. Son muchos los que, cuando se les reprende, se creen dignos de alabanza si reciben el reproche sin impacientarse; pero ¡cuán pocos aceptan la reprensión con gratitud de corazón, y bendicen a los que tratan de evitarles que sigan un sendero malo! Historia de los Patriarcas y Profetas, 724, 725.

DEVOCIONAL: CONFLICTO Y VALOR

Elena G. de White

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Devocional

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