10 de enero | Devocional: Nuestra Elevada Vocación | Promesas a aquellos que obedecen

Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. Juan 8:12.

Todos aquellos que viajan por el camino al cielo, necesitan un guía seguro. Nosotros no debemos andar en la sabiduría humana. Es nuestro privilegio escuchar a la voz de Cristo hablándonos a medida que realizamos el viaje, y sus palabras son siempre palabras de sabiduría….

Satanás está trabajando con gran diligencia para labrar la ruina de las almas de los hombres. Ha descendido con gran poder, sabiendo que le queda poco tiempo. Nuestra única seguridad está en seguir estrechamente junto a Cristo, caminando en su sabiduría y practicando su verdad. Nosotros no siempre podemos detectar rápidamente la obra satánica; no sabemos adónde coloca sus trampas. Pero Jesús comprende las sutiles artes del enemigo, y puede mantener nuestros pies por el camino seguro…. “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 14:6), declara Cristo.—Carta 204, 1907, pp. 5, 6.

¿De qué serviría un camino directo y seguro rumbo a la gloria, si ninguna luz de verdad brillara sobre él para hacer que los viajeros lo deseen? ¿De qué serviría la verdad que brilla en el camino si no hubiera vida en las personas que recorren ese camino, en el viaje de los peregrinos de la tierra al cielo? Teniendo la declaración de Cristo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, todos los que creen en Jesús, el Guía, pueden caminar confiadamente hacia el cielo, seguros de que están en la senda trazada en la Palabra como el Camino. Hay seguridad siguiendo ese camino.—Carta 290, 1906, pp. 4, 5.

Cristo, su carácter y su obra, es el centro y la circunferencia de toda verdad. El es la cadena a la cual están unidas las joyas de la doctrina. En él se encuentra todo el sistema de la verdad.—Carta 63, 1893, pp. 8.

Los que andan en obediencia sabrán qué es la verdad. … Para conocer la verdad, debemos estar dispuestos a obedecerla. Aquellos cuyos afectos están colocados en el mundo, no están dispuestos a dejar sus planes por los planes de Cristo. Caminan en la oscuridad, sin saber hacia dónde van.

La preciosa luz de la verdad brilla en el sendero de todo el que la busca.— Manuscrito 31, 1886, pp. 1.

DEVOCIONAL: NUESTRA ELEVADA VOCACIÓN

Elena G. de White

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Devocional

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