10 de agosto 2020 | Devoción Matutina para Adultos 2020 | La adicción a las compras

BUENA MEDICINA ES EL CORAZÓN ALEGRE
Lecturas devocionales para Adultos 2020

“Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25).

Leonor compartía casa con Sonia y su convivencia llegó a ser imposible por la conducta de Sonia. Sus patrones de compra ocasionaron serios problemas. Había amontonado tal cantidad de ropa, objetos y enseres que ya no eran suficientes los múltiples cajones y armarios de la casa para alojarlos. El suelo se había convertido en almacén y resultaba difícil transitar por la vivienda. Sonia no era un caso de esos que acumulan todo y no tiran nada. Su problema era la adicción a las compras. Por ejemplo, si iba a abrir una lata de conservas y no encontraba el abrelatas tenía la excusa perfecta para ir a comprar uno, aunque seguramente había varios abrelatas perdidos por la casa. Una vez en el supermercado, Sonia adquiría otros artículos que consideraba “muy útiles y necesarios”. Esta compulsión le acarreó problemas en su trabajo, en su economía, en su vida de relaciones y en el ámbito psicológico.
Aunque no en el extremo del caso descrito, existen personas que se enganchan a las compras. Se trata de un fuerte impulso hacia la adquisición de artículos que se perciben como necesarios (aunque sean superfluos). Esta actividad llega a ser el tema central de su vida, dedicando mucho tiempo y esfuerzo a planificar, buscar rebajas en tiendas y en internet, comparar precios y calidades para comprar y sentir alivio con tal acto. La persona afectada no se percata de su situación hasta que alguien allegado o de la familia da la voz de alarma por haber detectado grandes deudas o la acumulación de productos que jamás se han llegado a usar.
El texto de hoy recoge la recomendación de Jesús para corregir nuestra escala de valores: la vida es lo realmente importante. Si bien es cierto que al cuerpo hay que alimentarlo y vestirlo, la comida y la ropa son simples medios para preservar la vida. El evangelio utiliza la palabra psujé para referirse a esa vida, el aliento divino, el alma, la esencia de nuestra existencia. Antes de caminar por la senda del consumismo, reflexionemos en la importancia de la vida frente a todo lo demás que la sostiene. Adoptemos la actitud que recomienda el apóstol Pablo: “Teniendo sustento y abrigo, estemos ya satisfechos” (1 Tim. 6:8).

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2020



COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*