1 de marzo 2021 | Devoción Matutina para Adultos 2021 | Jugar con ventaja

“Que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas […] los patriarcas, de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” (Romanos 9:4, 5).

Solemos utilizar “jugar” en muchos sentidos: “jugar a dos bandas”, cuando no se ha tomado partido; “jugar con fuego”, cuando se corre un riesgo innecesario; “jugar al gato y ratón”, cuando dos personas intentan ponerse en contacto infructuosamente; “jugar fuerte”, cuando lo arriesgamos todo a una sola posibilidad; “jugar con ventaja”, cuando tenemos condiciones, situaciones y ayudas extras, lícitas o ilícitas, que nos garantizan la victoria.

Saulo de Tarso parecía jugar con ventajas personales. Su currículum decía que fue circuncidado al octavo día, que era judío, de linaje especial, miembro del exclusivo partido farisaico, celoso por Dios, organizador de la persecución de los cristianos, devoto defensor de ley y de conducta irreprochable (Fil. 3:5,6). No obstante, estas ventajas humanas no fueron tales, y quedaron opacadas cuando la Luz lo rodeó camino a Damasco.

El pueblo de Israel también tuvo ventajas: Fue adoptado como hijo, vio la gloria de Dios, el Señor hizo un pacto con él, le concedió la ley, los cultos y sus promesas, y era el canal para bendecir e iluminar las naciones y preparar la venida del Mesías. Pero muchas veces las ventajas no lo son, al no ser aprovechadas o desviar del centro de atención.

El 29 de diciembre de 2019 se realizaba la tradicional carrera urbana de San Silvestre, en Sao Paulo, Brasil. El keniano Kibiwott Kandie, de 23 años, se consagró ganador de la 95a edición, una de carreras más seguidas mundialmente. Jacob Kiplino, un debutante de 19 años oriundo de Uganda, que dominó de principio a fin, parecía imbatible, pero un sprint en el último suspiro dio al keniano Kandie, que marchaba cómodo y lejos en la segunda posición, la victoria.

Fue en los metros finales cuando Kandie mostró que todavía tenía reservas y traspasó al ugandés en el último segundo. Kandie registró un tiempo de 42 minutos y 59 segundos, convirtiéndose en el primer atleta que culmina la carrera de 15 kilómetros por debajo de los 43 minutos, mientras que quien llevaba todas las ventajas terminó segundo ¡solo por un segundo!

Es tiempo de no jugar con fuego y jugar fuerte, sin dar vueltas, sin dormirnos ni distraernos por las ventajas, y aprovechando toda oportunidad para crecer en fidelidad. Bien decía Víctor Hugo: “El futuro tiene muchos nombres, para los débiles: inalcanzable, para los temerosos: desconocido y para los valientes: oportunidad”.



COMPARTIR
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*