Viernes 27 de octubre 2017 | Devoción Matutina para Damas | Una oración respondida

“Antes que clamen, yo responderé; mientras aún estén hablando, yo habré oído” (Isa. 65:24).

Muchas veces he experimentado la obra de Dios en mi vida y en la de otros. Quiero compartir dos de esas ocasiones. Una Navidad, participé en el juego del “amigo secreto” de la empresa en la que trabajaba. Se nos pidió que escribiéramos en papelitos nuestro nombre y tres opciones de regalos que nos gustaría recibir. La persona que me correspondió Incluyó un libro devoclonal en su lista. Sentí que debía comprarle a mi amigo el libro Love Out Loud[Ama en voz alta], que yo tenía. Llegó el día del almuerzo navideño para el personal de la clínica y, luego de comer y de disfrutar en camaradería, llegó el momento de entregar nuestros regalos de “amigo secreto”. Cuando llegó mi turno, mi compañera de trabajo no había asistido. Luego del almuerzo, le llevé el regalo. Un poco después, ella me buscó. ¡No podía creer que su regalo fuera el libro exacto que había visto y que quería comprar!
Me deleité en saber que Dios nos tenía a ambas en mente, y me guió a comprar ese libro. Fuimos bendecidas por esa experiencia. Estoy tan feliz porque Dios me haya usado, a través de la dirección del Espíritu Santo, con el propósito de alegrar y satisfacer el deseo de mi compañera de trabajo.
En otra ocasión, se acercaba mi turno de dar la bienvenida en nuestra Iglesia y necesitaba hallar un pensamiento espiritual para recibir a las visitas. Oré mentalmente, pidiendo a Dios que me diera palabras especiales para decir. Busqué en Internet un pensamiento espiritual, pero no encontraba nada que tocara mi corazón. A la mañana siguiente, en mi culto personal, el Espíritu Santo me condujo a ciertas palabras en mi libro devocional. ¡Era la respuesta de Dios! Tenía que hablar a la congregación del amor y la paz de Dios. Estaba satisfecha, y cuando llegó el momento de leer las palabras espirituales, creo que el público fue bendecido.
Los caminos de Dios son los mejores. El Señor anhela que lo busques con todo tu corazón y con toda tu alma (ver Deut. 4:29). Él conoce tus necesidades y deseos, y está esperando a que acudas a él. Después de todo, el Señor prometió: “Mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús” (FII. 4:19, NVI).
Carolyn Venice Marcus

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2017
VIVIR EN SU AMOR
Carolyn Rathbun Sutton – Ardis Dick Stenbakken
Lecturas Devocionales para Mujeres 2017

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*