Viernes 18 de mayo 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | ¡Tú puedes, chica!

Ester 1-3

Cuando los eunucos le comunicaron la orden del rey, la reina se negó a ir. Esto contrarió mucho al rey, y se enfureció (Ester 1:12).

Ahora nos meteremos en el libro de Ester. Me encanta por muchas razones, y una es el hecho que, aunque no menciona a Dios, él fue responsable de los acontecimientos.
Como aprendimos en Esdrasy Nehemías, un remanente, un grupo pequeño de israelitas, salió de Persia para reconstruir Jerusalén después que el rey Ciro los liberara (Esd. 1:1-4). Sin embargo, muchos israelitas permanecieron en Persia y se dispersaron por otros territorios. El libro de Ester cuenta la historia de una de las duras pruebas por las que pasaron aquellos que se quedaron en Persia.
Jerjes era el rey de Persia en época de Ester. Fue hijo de Darío el Grande, pero a diferencia de su padre, Jerjes era indisciplinado y tenía una fuerte inclinación a escuchar malos consejos. Era un fiestero y no le molestaba presumirlo. El libro empieza con una de las más grandes fiestas de toda la Biblia, ofrecida por Jerjes. “Durante ciento ochenta días les mostró la enorme riqueza de su reino y la esplendorosa gloria de su majestad” (Est. 1:4). ¿Sabes de alguien suficientemente rico como para ofrecer una fiesta que dure 180 días seguidos?
El alcohol fluía como agua. Los invitados se emborrachaban, dormían, se levantaban, y festejaban un poco más. Hablaban de los “Rolls Royce” que guardaba en la cochera, de los diamantes en sus orejas y el platino colgado en su cuello.
Cuando el rey quedó totalmente borracho, se le ocurrió una idea no muy brillante. “Estos chicos aún no han visto la mejor de mis posesiones”, se dijo a sí mismo. “¡Deja que vean a mi reinita!” Jerjes mandó traer a la reina Vasti, su esposa trofeo, “a fin de exhibir su belleza ante los pueblos y sus dignatarios, pues realmente era muy hermosa” (Est. 1:11).
Pero Vasti era una mujer de principios. ¿Cómo lo sabemos? Tuvo el coraje de enfrentar a un rey que, en ese entonces, gobernaba casi el mundo entero. “No -dijo Vasti—, No voy a ir. Estás borracho, y los demás también. Me niego a ir”. Este diálogo no está en la BibLia, pero así se habrá sentido.
Vasti se respetaba a sí misma, aunque eso significara perder la corona.

NO DEJES DE LEER
¿Cómo es que el alcohol y otras sustancias arruinan el buen juicio de una persona?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
UNA AÑO EN LA PALABRA
Dwain Neilson
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*