Viernes 15 de junio 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | “¡Buenos días, mañana! ¡ya levántate!’

Salmos 56-60

¡Despierta, alma mía! ¡Despierten, arpa y lira! ¡Haré despertar al nuevo día! (Salmo 57:8).

Aves. Me encantan las aves, todas, inclusive las palomas, casi universalmente odiadas por su falta de higiene. Lo que más amo de las aves, sin embargo, no son sus hermosos colores, sus acrobacias aéreas o sus extraños rituales. Amo escuchar cuando cantan. Sus notables llamadas siempre captan mi atención, especialmente en la mañana, justo antes de que el sol aparezca.
Hace muchos años me mudé al estado de Maryland. Pocos meses después de casarnos, mi esposa y yo nos establecimos en una pequeña y hermosa casa. Esos fueron los días más dulces de mi vida, aunque no lo sabía en ese entonces.
Las aves empezaban a cantar cerca de las 5:30 de la mañana, más o menos. Me quedaba en la cama para que estrofa tras estrofa de sus intrincados cantos inundaran mi alma. Cantaban tan fuerte que parecían despertar la mañana. No había vergüenza en su interpretación, ninguna alabanza medio ahogada. Cuando las oía, sabía que Dios había sonreído al mundo nuevamente. Había llegado la mañana, y pronto el sol empaparía la tierra con calidez. Los pequeños embajadores matutinos del Señor habían hecho su obra otra vez.
Las aves no son las únicas criaturas que animan las mañanas. En el Salmo 57, el rey David declara: “Haré despertar al nuevo día” (vers. 8). ¿Cómo planeaba lograrlo? “Te alabaré, Señor, entre los pueblos, te cantaré salmos entre las naciones” (vers. 9).
En las circunstancias que lo rodeaban, fue algo extraño de parte de David. Escribió el Salmo 57 después de haber tenido que esconderse en una cueva para evitar que lo matara Saúl David sabía que su vida podía terminar en cualquier momento, pero se negó a espaciarse en las circunstancias negativas en que se encontraba. Decidió cantar, y no solamente viejas y aburridas canciones. Le compuso a Dios un canto nuevo. En efecto, ¡prometió cantar tan fuerte que él mismo, y no las aves, despertaría la mañana!
No dejes que las aves alaben más que tú. ¡Levántate temprano y despierta la mañana!

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Devoción matutina para adolescentes 2018
Un año en la Palabra
Dwain Neilson
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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