Viernes 12 de enero 2018 | Devoción Matutina Jóvenes

Cuatro décadas, cinco lecciones —Primera parte—

«Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría». Salmo 90: 12, NVI

Cada 12 de enero dedico tiempo para agradecer a Dios por haberme regalado un año más de vida y también para reflexionar en las lecciones que él me ha enseñado. Hace poco tuve el privilegio de cumplir cuarenta años y he estado meditando en las lecciones más importantes que he aprendido durante estas últimas cuatro décadas. Hoy y mañana compartiré contigo cinco lecciones, cuatro que he aprendido y una que espero nunca olvidar.

  1. Es una gran bendición que Dios no nos conceda todo lo que le pedimos. Cuando miro hacia atrás y pienso en todos los proyectos frustrados, en todas las puertas cerradas y en las muchas oraciones no contestadas de la manera que yo quería, solo puedo exclamar: ¡Aleluya! He aprendido que Dios es demasiado sabio como para damos todo lo que le pedimos y demasiado bueno como para negarnos lo que realmente necesitamos. Dios ve el cuadro completo, nosotros no.

  2. Enfocar nuestras acciones, actividades y proyectos con el fin de impresionar, vengamos o competir con otros es la forma más tonta de desperdiciar nuestra vida. ¿Por qué habríamos de dedicar tanta energía emocional a esas personas cuando lo más importante es colaborar con el plan de Dios para nuestras vidas? Cuando nos concentramos en «la competencia» descuidamos a las personas que son realmente importantes, o peor aún: descuidamos el propósito del Creador para nosotros.

  3. Nunca debemos permitir que los cristianos nos alejen de Cristo. He conocido a muchas personas que se han alejado de Cristo, o que no han entregado sus vidas a él a causa del mal testimonio de algunos cristianos. Esa es una reacción muy humana, pero poco sabia e incluso injusta. Es cierto que los seguidores de Cristo debemos representar al Señor Jesús, pero esto no siempre sucede así. No es justo que rechaces a tu Salvador o que te alejes de él por lo que otros pecadores han hecho o dejado de hacer. Algunos se apartan del cuerpo de creyentes, pero sin la intención de apartarse de Dios, pero pronto descubren que no se puede ser cristiano a solas. Necesitamos a otros y otros nos necesitan para permanecer y crecer en Cristo.

Mañana compartiré contigo las dos lecciones faltantes, ¡te espero!

Aneury  Vargas, Filipinas

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2018

365 VIVENCIAS DE JÓVENES COMO TÚ

Lecturas devocionales para Jóvenes 2018

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