Sábado 11 de agosto 2018 | Devoción Matutina para Jóvenes | Más allá de la tragedia

“En la enfermedad, el ánimo levanta al enfermo; ¿pero quién podrá levantar al abatido?” (Proverbios 18:14, NVI).

Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de julio de 1907 en la Ciudad de México. Su vida estuvo marcada por circunstancias difíciles, ya que de niña padeció poliomielitis, lo que dañó su pierna y pie derechos; a los dieciocho años, una colisión entre el autobús en el que viajaba y un tranvía dejó su cuerpo hecho pedazos: su columna vertebral se fracturó en tres partes; además, sufrió fracturas en dos costillas, la clavícula y el hueso pélvico; por si fuera poco, su pierna derecha se fracturó en once partes y un pasamanos de acero le atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Tuvo que permanecer postrada mucho tiempo en medio de fuertes dolores, además de las torturas de la medicina de su tiempo: le practicaron al menos treinta y dos cirugías y la sometieron al uso de corsés de yeso y mecanismos de estiramiento. A raíz de su accidente, nunca podría tener hijos. Su vida era un constante sufrimiento. Fue entonces cuando comenzó a pintar de manera continua, en especial tratando de reflejar sus sufrimientos. Con gran fortaleza logró salir adelante e involucrarse en la vida intelectual del México de aquellos años. Así conocería a quien sería su esposo: el reconocido muralista Diego Rivera. La influencia de su esposo le daría un sesgo mexicano a su obra: pintaba autorretratos vestida de campesina o de indígena. A lo largo de su vida, Frida haría de su existencia el sujeto y objeto de su obra, la cual sería reconocida y exhibida en diversas partes del mundo. Murió en 1954 junto a su eterno compañero: el dolor.

Después de su muerte, su imagen y ejemplo serían tomados por diversos movimientos políticos, ideológicos y artísticos. Lo cierto es que muy pocas personas logran integrarse en la vida y luchar por sus ideales después de un accidente de las dimensiones que sufrió Frida Kahlo.

¿Qué puedes hacer frente a una tragedia? Tienes la opción de sentarte a llorar, lamerte las heridas y despertar la lástima de los demás. Pero también puedes asumir una actitud distinta y luchar con las armas que todavía tienes en tu paso fugaz por este mundo. Sea cual sea tu condición, tú puedes cambiar al mundo y sacudirlo con un mensaje poderoso que perdure muchos años.

Pide al Señor hoy que te ayude a perseverar a pesar de las tragedias que hayan ocurrido en tu vida.

 

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2018

¡RENUÉVATE!

Alejandro Medina Villarreal

Lecturas devocionales para Jóvenes 2018

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