Notas de Elena | Sábado 20 de agosto 2016 | Jesús las ministraba en sus necesidades | Escuela Sabática


Sábado 20 de agosto
Al hacerse planes para la extensión de la obra, debe abarcarse mucho más que las ciudades. En los lugares alejados existen muchas, muchas familias de las cuales debe cuidarse a fin de saber si entienden la obra que Jesús está haciendo por su pueblo.
No ha de descuidarse a los que se encuentren en los caminos, ni tampoco a los que están en los vallados; y mientras viajamos de lugar en lugar, y pasamos por una casa tras otra, debemos siempre preguntar: “¿Han escuchado el mensaje las personas que viven en este lugar? ¿Ha sido presentada a su oído la verdad de la Palabra de Dios? ¿Comprenden ellos que el fin de todas las cosas es inminente, y que los juicios de Dios están cercanos? ¿Se dan cuenta de que cada alma ha sido comprada a un costo infinito?” Mientras medito en estas cosas, siento en mi corazón un profundo anhelo porque la verdad sea llevada con sencillez a los hogares de estas personas que viven a lo largo de los caminos y en lugares muy distantes de los densos centros de población… Tenemos el privilegio de visitarlos y familiarizarlos con el amor de Dios por ellos y con su maravillosa provisión hecha para la salvación de sus almas.
En esta obra que se hace en los caminos y los vallados, hay serias dificultades que vencer. Mientras el obrero busca las almas no ha de temer ni ha de desanimarse, pues Dios es su ayudador, y continuará auxiliándolo; y abrirá caminos ante sus siervos (El evangelismo, p. 38).
Los que profesan creer en la verdad traten diligentemente de seguir las pisadas del Maestro, ayudando a todos los que necesitan un Salvador. Cristo ha presentado claramente las condiciones de las cuales depende la salvación. Dice “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame” (Mateo 16:24). Sí, siga a Cristo. Deje que cada alma sincera que desea obedecer a Dios camine en las pisadas del Redentor. Debemos ser humildes y mansos de corazón. Debemos producir frutos de justicia de acuerdo con las capacidades que Dios nos ha dado…
Cristo dice: “He aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar” (Apocalipsis 3:8). Entonces, pues, no desanimemos a los demás hablando de defectos del carácter. Hable de la luz; el cielo está lleno de luz. Cristo es la luz del mundo. Pronuncie palabras de esperanza, de fortaleza, de consuelo. Desvíe su mirada de las imperfecciones de los
demás, y muestre a los que la rodean, por medio de la piedad práctica, un camino mejor (Alza tus ojos, p. 326).
Tendremos éxito si avanzamos con fe, decididos a hacer la obra de Dios con inteligencia. No debemos permitimos ser estorbados por hombres que gustan de estar del lado negativo, mostrando muy poca fe. La obra misionera de Dios ha de ser llevada adelante por hombres de mucha fe y ha de crecer continuamente en fuerza y eficiencia (Mente, carácter y personalidad, tomo 1, p. 45).
Notas de Elena G. de White para la Escuela Sabática | Lección 9 | Jesús las ministraba en sus necesidades | El papel de la iglesia en la comunidad | Tercer trimestre 2016

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