Notas de Elena | Martes 28 de febrero 2017 | El Espíritu Santo une a la iglesia por la Palabra de Dios | Escuela Sabática


Martes 28 de febrero: El Espíritu Santo une a la iglesia por la Palabra de Dios
La Biblia no está encadenada. Se la puede llevar a la puerta de todo hombre y sus verdades pueden ser presentadas a la conciencia de todo ser humano. Hay muchos que, como los nobles bereanos, escudriñarán las Escrituras diariamente por sí mismos, cuando les sea presentada la verdad, para ver si estas cosas son así. Cristo ha dicho: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Jesús, el Redentor del mundo, manda a los hombres no solo que lean, sino que escudriñen las Escrituras. Esta es una obra grande e importante, y nos está encomendada a nosotros, y al hacerla seremos grandemente beneficiados; porque la obediencia al mandato de Cristo no queda sin recompensa. El coronará con señales especiales de su favor este acto de lealtad que consiste en seguir la luz revelada en su Palabra (Consejos sobre la obra de la escuela sabática, p. 92).
La Palabra de Dios es verdadera filosofía, verdadera ciencia. Las opiniones humanas y la predicación sensacional valen muy poco. Los que están imbuidos de ella, la enseñarán de la misma manera sencilla que Cristo la enseñó. El mayor Maestro del mundo usaba el lenguaje más sencillo y los símbolos más claros. El Señor invita a sus pastores a apacentar el rebaño con alimento puro. Quiere que le presenten la verdad en su sencillez. Cuando se haga fielmente esta obra, muchos se convencerán y convertirán por el poder del Espíritu Santo. Se necesitan maestros de Biblia que se acerquen a los inconversos, que busquen a las ovejas perdidas, que hagan trabajo personal, que den instrucciones claras y definidas (Consejos para los maestros, p. 419).
Debemos llegar a una sagrada proximidad junto al Redentor del mundo. Debemos ser uno con Cristo como él es uno con el Padre. ¡Qué extraordinaria transformación experimentaría el pueblo de Dios si llegara a formar esta unidad con el Hijo de Dios! Debemos dominar nuestros gustos y tendencias, ambiciones y pasiones, y ponerlas en armonía con el ánimo y espíritu de Cristo. Esta es precisamente la obra que el Señor quiere hacer por todos los que creen en él. Nuestra vida y comportamiento deben tener poder para reformar el mundo. El Espíritu de Cristo debe tener una influencia dominante en la vida de sus seguidores, de modo que éstos puedan hablar y obrar como Jesucristo dice: “La gloria que me diste les he dado… La gracia de Cristo debe efectuar una maravillosa transformación en la vida y el carácter de quien la recibe; y si somos verdaderamente los discípulos de Cristo, el mundo verá que el poder divino ha hecho algo en nuestro beneficio. Porque si bien estamos en el mundo, no debemos pertenecer a él (Mi vida hoy, p. 260). [Se cita Juan 17:17, 19-21]
Esa oración de Cristo abarca a todos los que le habían de seguir hasta el fin del tiempo. Nuestro Salvador previo las pruebas y los peligros de su pueblo; no se olvidó de las disensiones y divisiones que distraerían y debilitarían a su iglesia. Nos consideró con interés más profundo y compasión más tierna que los que mueven el corazón de un padre terrenal hacia un hijo extraviado y afligido. Nos ordena que aprendamos de él. Solicita nuestra confianza. Nos aconseja que abramos nuestro corazón para recibir su amor. Se ha comprometido a ser nuestro ayudador (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 219).
Notas de Elena para la Escuela Sabática | Lección 9 | Para el 4 de marzo de 2017 | El Espíritu Santo y la Iglesia | El Espíritu Santo y la Espiritualidad | Primer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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