Notas de Elena | Martes 12 de junio 2018 | El sello de Dios | Escuela Sabática

Martes 12 de junio: El sello de Dios
El sello de la ley de Dios se encuentra en el cuarto mandamiento. Este es el único de los Diez Mandamientos que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Declara que es el Creador del cielo y de la tierra, y revela así el derecho que tiene para ser reverenciado y adorado sobre todos los demás. Aparte de este precepto, no hay nada en el Decálogo que muestre qué autoridad fue la que promulgó la ley. Cuando el día de reposo fue cambiado por el poder del papa, se le quitó el sello a la ley. Los discípulos de Jesús están llamados a restablecerlo elevando el sábado del cuarto mandamiento a su lugar legitimo como institución conmemorativa del Creador y signo de su autoridad (El conflicto de los siglos, p. 446).
Cuando terminen nuestras faenas terrenales, y Cristo venga por sus hijos fieles, brillaremos como el sol en el reino de nuestro Padre. Pero antes de que venga ese tiempo, todo lo que sea imperfecto en nosotros será quitado. Toda envidia, y celos, y malas sospechas, y todo plan egoísta, habrán sido eliminados de la vida.
¿Estamos luchando con todas las facultades que Dios nos dio para alcanzar la medida de la estatura de hombres y mujeres en Cristo? ¿Estamos procurando su plenitud, conquistando una altura cada vez mayor, en procura de la perfección de su carácter? Cuando los siervos de Dios alcancen este punto, serán sellados en sus frentes. El ángel registrador declarará: “Consumado es”. Serán completos en él los que le pertenezcan por creación y por redención (Mensajes selectos, t. 3, p. 488).
El verdadero pueblo de Dios, que toma a pecho el espíritu de la obra del Señor y la salvación de las almas, verá siempre al pecado en su verdadero carácter pecaminoso. Estará siempre de parte de los que denuncian claramente los pecados que tan fácilmente asedian a los hijos de Dios. Especialmente en la obra final que se hace en favor de la iglesia, en el tiempo del sellamiento de los ciento cuarenta y cuatro mil que han de subsistir sin defecto delante del trono de Dios, sentirán muy profundamente los yerros de los que profesan ser hijos de Dios (Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 295).
Los hombres no pueden rechazar impunemente las advertencias que Dios les envía en su misericordia. Un mensaje fue enviado del cielo al mundo en los días de Noé, y la salvación de los hombres dependía de la manera en que consideraran ese mensaje. Por el hecho de que ellos habían rechazado la advertencia, el Espíritu de Dios se retiró de la raza pecadora y ellos perecieron en las aguas del diluvio… Al considerar los últimos días, el mismo Poder Infinito declara respecto de los que no aceptan “el amor de la verdad que los hubiera salvado”… A medida que rechazan las enseñanzas de su Palabra, Dios les retira su Espíritu y los abandona a los engaños que aman (Cristo en su Santuario, pp. 106, 107).
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Notas de Elena G. de White
Lección 11: ¿El sello de Dios o la marca de la bestia?
Para el 16 de junio de 2018
Escuela Sabática – Segundo trimestre 2018
PREPARACIÓN para el tiempo del fin

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