Notas de Elena | Jueves 18 de agosto 2016 | Otra clase de Consolador | Escuela Sabática


Jueves 18 de agosto: Otra clase de Consolador
Por medio del sufrimiento, Jesús se preparó para el ministerio de consolación. Fue afligido por toda angustia de la humanidad, y “en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados”. Quien haya participado de esta comunión de sus padecimientos tiene el privilegio de participar, también de su ministerio. ‘’Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación”. El Señor tiene gracia especial para los que lloran, y hay en ella poder para enternecer los corazones y ganar a las almas. Su amor se abre paso en el alma herida y afligida, y se convierte en bálsamo curativo para cuantos lloran. El “Padre de misericordias y Dios de toda consolación… nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios”.
A través de las bienaventuranzas se nota el progreso de la experiencia cristiana. Los que sintieron su necesidad de Cristo, los que lloraban por causa del pecado y aprendieron de Cristo en la escuela de la aflicción, adquirirán mansedumbre del Maestro divino (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 16. 17).
Hablad palabras de fe y valor que serán como bálsamo sanador para el golpeado y herido. Muchos son los que han desmayado y están desanimados en la gran lucha de la vida, cuando una palabra de bondadoso estímulo los hubiera fortalecido para vencer. Nunca debemos pasar junto a un alma que sufre sin tratar de impartirle el consuelo con el cual somos nosotros consolados por Dios.
Todo esto no es sino el cumplimiento del principio de la ley —el principio ilustrado en la historia del buen samaritano y manifestado en la vida de Jesús. Su carácter revela el verdadero significado de la ley, y muestra qué es amar al prójimo como a nosotros mismos. Y cuando los hijos de Dios manifiestan misericordia, bondad y amor hacia todos los hombres, también atestiguan el carácter de los estatutos del cielo. Dan testimonio de que “la ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma’’. Y cualquiera que deja de manifestar este amor viola la ley que profesa reverenciar. Por el sentimiento que manifestamos hacia nuestros hermanos, declaramos cuál es nuestro sentimiento hacia Dios. El amor de Dios en el corazón es la única fuente de amor al prójimo. “Si alguno dice. Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Porque el que no ama a su hermano al cual ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” Amados, “si nos amamos unos a otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros” (El Deseado de todas las gentes, p. 466).
Viernes 19 de agosto: Para estudiar y meditar
El ministerio de la bondad, pp. 39-45: 57-62.
Notas de Elena para la Escuela Sabática | Lección 8 para el 20 de agosto de 2016 | Jesús mostraba simpatía | El papel de la iglesia en la comunidad | Tercer trimestre 2016

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*