Miércoles 26 de diciembre 2018 | Devocionales Damas 

Incluso antes de orar

Devoción matutina para damas 2018 Bendecida Ardis Dick Stenbakken Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

Devoción matutina para damas 2018
Bendecida
Ardis Dick Stenbakken
Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

Antes que me llamen, yo les responderé; todavía estarán hablando cuando ya los habré escuchado” (Isa. 65:24).

 

Mi familia y yo viajamos a Florida en Navidad. La idea era pasar seis meses estudiando inglés. Mis hijas y yo permaneceríamos allí, y mi esposo volvería a Brasil para trabajar y ayudarnos a la distancia.

En esa época, la diferencia entre el dólar estadounidense y la moneda brasileña era muy grande. Decidimos no amueblar el departamento, sino vivir muy económicamente durante esos seis meses, a fin de poder cumplir nuestro sueño de aprender inglés. Apenas llegamos a Florida, recibimos un sillón, una mesa y un colchón de otros creyentes. Pero todavía no teníamos sillas. Sin sillas, no podíamos sentarnos alrededor de la mesa para comer.

Parecía algo tan tonto, pero me molestaba no poder comer en la mesa y no tener sillas. Sentarnos alrededor de la mesa y quedarnos charlando en familia luego de una comida es algo muy importante para mí. Por esto, luego de algún tiempo sin sillas, comencé a deprimirme. Una noche, hablé con Dios. Le dije: “Señor, tú conoces mi corazón. Sabes lo que estoy sintiendo, la distancia de mi casa amueblada en Brasil y cuánto extraño a mi esposo. Quisiera pedirte que me ayudes a encontrar cuatro sillas. Sé que este es un país rico. Tiene que haber algunas sillas abandonadas en algún lado. Por favor, Señor, este es un pedido simple, pero sé que estas sillas marcarán una diferencia en mi vida. Te pido y te agradezco en el nombre de Jesús. Amén”.

Parecía algo tan insignificante con lo cual molestar a Dios que decidí abrirle mi corazón. Luego de orar, me fui a dormir. A la mañana siguiente, cuando llevaba a mi hija menor a la escuela, mi vecina me llamó diciendo:

—No sé si las querrás, pero ayer mi esposo encontró cuatro sillas en buen estado.

Mis ojos se llenaron de lágrimas y le hablé sobre mi oración.

Más tarde, su esposo me contó que cuando yo oraba por las sillas, ya estaban en su casa.

Querida amiga: no temas pedir a nuestro maravilloso Dios lo que necesitas hoy. Él se preocupa aun por las cosas pequeñas. Pídele con todo tu corazón, y él responderá. Así, podrás testificar del amor de Dios a otras personas.

 

IVANI VIANA SAMPAIO MAXIMINO

es diaconisa y ayuda a decorar la iglesia del Centro Universitario Adventista . de San Pablo, en Brasil. Está casada y tiene tres hijas.

 

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2018

BENDECIDA

Ardis Dick Stenbakken

Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

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