Martes 9 de enero 2018 | Devoción Matutina para Adultos | La oración que ayudó al vecino

«Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos». Efesios 6: 18, NVI

Cristina había sido maltratada por su vecino durante más de diez años. Ambas casas estaban muy cercanas, y cada vez que ella oraba para recibir el sábado y cantar, el vecino ponía su música a todo volumen. Cada vez que el hombre limpiaba su patio, tiraba basura en el jardín de su vecina.
Un día, ella comenzó a orar para que Dios lo transformara. Oró durante varios meses, e hizo ayunos frecuentes. Entonces, Dios iluminó a Cristina. La siguiente vez que su vecino arrojó basura en su patio, ella puso una cesta con frutas en el de él. Así estuvo, devolviendo bien por mal durante varias semanas. Un día, se enteró de que su vecino cumplía años, así que le preparó un pastel y se lo dejó en la mesa principal, mientras él celebraba con sus amigos en el patio.
En la noche, cuando estaba más sobrio, le preguntó a su esposa quién le había llevado ese pastel tan delicioso. Ella le contestó: «La vecina que tanto odias. ¿Cómo es posible que cuanto peor la tratas, ella te trata mejor?».
El vecino le pidió a su esposa que invitara a Cristina, pues quería hacerle algunas preguntas. Cristina tomó la invitación como una respuesta a sus oraciones. Llevó su Biblia, una serie de estudios bíblicos y tocó la puerta de sus vecinos. Al entrar, el vecino comenzó a preguntarle por qué ella le estaba devolviendo bien por mal. En ese mismo momento, comenzó el primer estudio bíblico acerca del amor de Dios hacia el hombre. Quedó tan interesado, que siguió estudiando cada semana. Después de seis meses asistiendo a la iglesia fue bautizado, y hoy es un fiel líder del Señor.
Las oraciones de Cristina fueron contestadas, y Dios la utilizó para alcanzar con el mensaje del evangelio a este hombre endurecido. Elena G. de White afirma: «Hemos de trabajar por las almas con mucha oración, porque este es el único método por el cual podemos alcanzar los corazones. No es nuestra obra, sino Cristo, quien está a nuestro lado, el que impresiona los corazones» (El evangelismo, cap. 10, p. 257).
Hoy más que nunca se necesitan oraciones persistentes en favor de aquellos que perecen en las tinieblas. Dios desea utilizarnos como canales de salvación y bendición. ¿Deseamos ser un instrumento en las manos del Salvador? Acerquémonos a Dios en oración y pidámosle que nos muestre a quién podemos alcanzar con el mensaje de su amor.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
FUENTES DE VIDA
David Javier Pérez
Lecturas devocionales para Adultos 2018

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