Martes 29 de mayo 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Creer las palabras de Jesús

«El hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue» (Juan 4: 50).

Este hombre era importante, pero la Biblia no menciona su nombre, solo dice de él que era un «alto oficial del rey». Probablemente estaba acostumbrado a dar órdenes en lugar de pedir ayuda, pero ahora estaba desesperado. Su hijo se estaba muriendo y ningún médico podía hacer que se recuperase. Pensó que lo único que le quedaba por intentar era pedir ayuda a Jesús.
El hombre llegó a la ciudad en la cual se encontraba Jesús y se abrió camino entre el gentío. La Biblia dice que «le rogó que fuera a su casa y sanara a su hijo, que estaba a punto de morir» (Juan 4: 47). ¿Has leído bien? Le rogó. Una persona habituada a que la gente le suplicase a él, ahora estaba él suplicando.
Cuando el hombre se lo pidió por segunda vez, Jesús lo miró a los ojos y le dijo: «Vuelve a casa: tu hijo vive» (v. 50). Jesús no necesitaba estar en la misma casa para curar a aquel chico, ¡ni siquiera necesitaba estar en la misma ciudad! Cristo envió poder de curación a distancia y «el hombre creyó lo que Jesús le dijo, y se fue» (v. 50). Simplemente creyó en Jesús y prosiguió su camino.
Cuando el oficial del rey regresó a casa, sus siervos salieron a su encuentro y le dijeron que el chico estaba vivo y sano. Quizás querían avisarlo para que no molestara a Jesús, pues, después de todo, el muchacho se encontraba bien. Sin embargo, el oficial del rey sabía que su curación no había sido una mera coincidencia y preguntó a los siervos los detalles: «Él les preguntó a qué hora había comenzado a sentirse mejor su hijo, y le contestaron: “Ayer a la una de la tarde se le quitó la fiebre”. El padre cayó entonces en la cuenta de que era la misma hora en que Jesús le dijo: “Tu hijo vive”; y él y toda su familia creyeron en Jesús» (vers. 52-53).
Si tengo que resumir esta historia, diría que: «El chico se estaba muriendo. El hombre tuvo fe. El hombre creyó a Jesús. El chico fue sanado. Todo el mundo creyó». El meollo de toda la historia es que un hombre creyó las palabras de Jesús.
A través de la Biblia Jesús te ha dicho lo que puede hacer por ti, ¿le crees?

Ponlo en práctica: Cree en la Palabra de Dios. Elige una promesa de la Biblia y reclámala al Señor. Memorízala, repítela cuando te sientas desanimado e inclúyela en tus oraciones.

Ponlo en oración: Dile al Señor que crees en él y dale gracias por ser digno de confianza.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
¿Y entonces…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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