Martes 23 de Octubre 2018 | Devoción Matutina para Adultos | Oración del fariseo – 2

El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como estepublicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Lucas 18:11,12.

¿Es realmente una oración la del fariseo? Si el fariseo hubiera orado realmente, habría tenido suficiente tema en Dios y en su propia necesidad. Se hubiera enfocado en su alma. No habría mirado para el costado, ni se hubiera sentido con el derecho de lanzar lodo a los demás.
El que ora verdaderamente no ve a nadie más, sino solo a sí mismo, pecador, ante su Dios perfecto. No se queda en la superficie, como para alabarse, sino que ahonda hacia sus necesidades más profundas. El Espíritu Santo nos da una noción cierta de quiénes somos, y jamás salimos satisfechos con nosotros de ese escrutinio interior. Luego de la visita del Espíritu a nuestro corazón, se ahonda la necesidad de Cristo.
El que ora verdaderamente no ve a los otros para despreciarlos, los ve como personas por las que hay que interceder. La noción de justicia del fariseo era superficial y de orden negativa; estaba orgulloso de abstenerse de pecados flagrantes. Lo positivo eran actos ceremoniales vacíos. Esta concepción de la justicia divina y del hambre espiritual es característica esencial del legalismo, pues ningún hombre que vea la Ley de Dios en su profundidad e interioridad puede ufanarse de que la ha guardado. Ayunar dos veces a la semana y dar diezmos de todo lo que se adquirió eran obras egoístas que pretendían “ganar” un terrenito en el cielo. Por eso el fariseo las menciona con orgullo, como si Dios se sintiera endeudado con él porque estaba dando más de lo que se le exigía. El fariseo no pide nada espiritual, nada que lo acerque a Dios. El se siente satisfecho, y presenta su caso ante el Señor como el fiscal que pone una demanda: solo espera recompensa por sus buenas obras.
Puede que con los labios no oremos como el fariseo, pero sí con el corazón. Toda oración que se eleva del legalismo, que genera almas marchitas e insensibles, es tóxica.
¡Que tu oración interior y secreta exhale el poder de una religión basada en Cristo! ¡Su alcance será infinito!

Oración: Señor, que mi oración te agrade y te honre.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*