Martes 18 de diciembre 2018 | Devoción Matutina Damas 

Honestidad del viernes de tarde

Devoción matutina para damas 2018 Bendecida Ardis Dick Stenbakken Lecturas Devocionales para Mujeres 2018MATUTINA PARA DAMAS 2018 BENDECIDA Ardis Dick Stenbakken Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

Devoción matutina para damas 2018
Bendecida
Ardis Dick Stenbakken
Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

 

“Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia” (Prov. 3:5).

 

Mi método de pago era generalmente un depósito directo. De hecho, no había entrado al banco a realizar una transacción por siete años. Ahora era viernes de tarde ¡y en la ocupadísima temporada de fin de año! Fui a la ventanilla de autoservicio del banco para cobrar un cheque de cuatrocientos pesos.

Mientras esperaba que se completara mi transacción, una compañera de trabajo se detuvo en la fila de al lado. Yo la vi, pero ella no me vio. Ella estaba teniendo algunos problemas para realizar su transacción, entonces le ofrecí ayuda. Con mis instrucciones, pudo presionar el botón “enviar’’. Mientras esperábamos, charlamos un ratito. Finalmente, mi transacción terminó. Rápidamente tomé mi recibo, agradecí al cajero y me despedí de mi compañera de trabajo.

Había manejado unos 150 metros, cuando noté que el lugar que suele ocupar mi documento de identidad en la billetera estaba vacío. Tampoco tenía el sobre con el dinero en efectivo. ¡Oh, no! El trabajador del banco no había ejecutado mi transacción correctamente.

Maniobrando en el tránsito, hice un giro y estacioné al lado de las filas para autoservicio. Mi corazón latía con rapidez, pero sentía calma. Al acercarme a la ventanilla. todos los cajeros me hacían señas con las manos: “Venga, venga, venga”. Sus rostros denotaban alivio, urgencia y perplejidad… la necesidad de decirme algo.

Mi cajero exclamó:

-Olvidaste el sobre con tu efectivo y con tu documento de identidad. El cliente que estaba detrás de ti lo vio y me lo trajo.

Me sentía asombrada, sorprendida y agradecida. ¿Cómo podía ser real esta situación, en la época en que nos encontramos? ¿Una persona devolviendo cuatrocientos pesos en efectivo?

El lunes, cuando vi a mi compañera de trabajo, estaba por contarle lo que había sucedido: pero ella me dijo: “Lo vi todo, y estuve en posición de ayudar a salvaguardar tus posesiones”.

El Dios omnipotente protegió mi dinero y mi documento de identidad a través de la colaboración entre el Espíritu y un ser humano; de la misma manera, continuará manifestándose en nuestras vidas. Todo lo que necesitamos hacer es permitírselo. ¡Qué demostración de honestidad!

 

PAULINE A. DWYER-KERR

es profesora y tiene un doctorado.

 

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2018

BENDECIDA

Ardis Dick Stenbakken

Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*