Martes 10 de octubre 2017 | Devoción Matutina para Menores | Los “dichos” de Dios

“En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti” (Sal. 119:11, NVI).

En todos los países hay dichos populares que utilizamos diariamente. En muchos casos, no se sabe quién los inventó o cómo surgieron, pero son muy útiles. Quiero compartir contigo algunos dichos colombianos: “Chilla más que un camión lleno de pollos”. “Duerme más que gata con anemia”. “Habla más que un perdido cuando aparece”. “Es más aburrido que un cajero de peaje”. “Es más amarrado que un viejito en un columpio”. “Es más cansón que un submarino de remos”. “Está más flaco que un gato de ferretería”. “Es más lento que un caracol artrítico”. Son divertidos, ¿cierto?
Por muy conocidos y utilizados que sean estos dichos, no pueden hacer cambiar a nadie; no nos ayudan a mejorar nuestra forma de ser y de actuar. Es decir, si somos chillones, dormilones, charlatanes, aburridos, amarrados, cansones, flacos o lentos, por mucho que nos repitan todos los días estos dichos populares, continuaremos siendo iguales. Estos dichos no tienen el poder de hacernos cambiar. Sin embargo, no sucede así con los dichos de Dios.
Los dichos de Dios, que están en su Palabra, tienen un poder increíble. Por eso nos dice el texto de hoy que debo atesorarlos en mi corazón, es decir, guardarlos con mucho cuidado, para ponerlos en práctica. Porque si, por ejemplo, yo tengo un defecto grande como no querer perdonar a otro, cuando leo en la Biblia cómo Jesús nos perdonó a nosotros o la historia de cómo perdonó a Pedro, me siento inspirada a perdonar yo también. O digamos que soy egoísta, y al leer la historia de Ananías y Safira en las Escrituras, me dan ganas de ser generosa. O supongamos que me cuesta dar a Jesús lo que es suyo y que me ha prestado; entonces cuando leo el relato de Caín y Abel, quiero ser como Abel, y entonces de manera espontánea entrego a Jesús mi ofrenda.
Es importante distinguir entre lo que dicen los demás, la televisión o ciertos libros y revistas;y lo que dice Dios en su Palabra. Sus dichos y promesas nos hacen mejores, nos evitan meternos en líos, nos ayudan a no equivocarnos, a estar sanos… Tienen poder para hacernos mejores en todo. ¡Compruébalo!

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2017
¡SALTA!
Patricia Navarro
Lecturas Devocionales para niños 2017

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*