Martes 10 de abril 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | Dinero, dinero, dinero, dinero

«El hombre no es eterno, por muy rico que sea; muere lo mismo que los animales» (Salmo 49: 20).

Apodada la «Bruja de Wall Street», Hetty Green fue la primera mujer americana que causó un gran impacto en Wall Street. Famosa por su riqueza y avaricia, se convirtió en la mujer más rica del mundo, pero continuó siendo avara y cruel.
Hetty hizo que sus propios hijos llevaran trapos. Envió a su hija a vivir a un convento para que se hiciera monja y así no tener que pagar los gastos de manutención de la niña. Pero espera, la historia empeora. Cuando su hijo desarrolló una infección en la pierna, Hetty no lo llevó al médico porque no quería pagar la factura. En lugar de eso, lo llevó a un hospital de caridad para personas indigentes. Cuando los empleados del hospital reconocieron a Hetty, esta se llevó a su hijo de nuevo a la casa, sin haber recibido tratamiento. Como resultado, la pierna del niño tuvo que ser amputada. Incluso entonces, Hetty no quiso pagar la estancia en el hospital e insistió en que la operación quirúrgica se llevara a cabo en su casa.
Esta miserable multimillonaria tampoco se gastaba dinero en sí misma. Comía comida fría porque no quería comprar combustible para calentarla. En lugar de alquilar una oficina y muebles, trabajaba sentada en el suelo. La historia de Hetty demuestra lo que dice la Biblia: si tu prioridad es el dinero, no podrá serlo Dios al mismo tiempo. «Nadie puede servir a dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y a las riquezas» (Mateo 6: 24).
La Biblia no dice que el dinero sea malo, pero sí dice que «el amor al dinero es raíz de toda clase de males» (I Timoteo 6: 10). Hetty dejó que su amor por el dinero se interpusiese en el camino de amar a la gente. Si tu amor por el dinero y por tus cosas está bloqueando tu amor por la gente, da un paso atrás y toma el control de tu realidad. ¿Deberías tener montones y montones de dinero pero ningún amigo ni seres queridos? Entonces acabarás como un miserable. La bruja de Wall Street aprendió esa lección de la manera más dura.

Ponlo en práctica: Piensa en tu relación con el dinero. ¿Qué revela acerca de tus prioridades? ¿Gastas todo tu dinero en ti o en otras personas? ¿Devuelves el diezmo y das generosas ofrendas?

Ponlo en oración: Pídele a Dios que te ayude a tener una perspectiva bíblica, no una perspectiva del mundo, sobre el dinero.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
¿Y entonces…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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