Martes 10 de abril 2018 | Devoción Matutina Adultos

Oración por justicia divina

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018 LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA Ricardo Bentancur Lecturas devocionales para Adultos 2018

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

Si yo dijere: Olvidaré mi queja, dejaré mi triste semblante, y me esforzaré, me turban todos mis dolores; sé que no me tendrás por inocente. Yo soy impío; ¿para qué trabajaré en vano? Job 9:27-29.

Si la vida no perdona, ¿quién perdona?

La oración de Job es pesimista. El pesimismo es la realidad vista por una persona destrozada. El dolor nos culpabiliza. Nuestra conciencia doliente establece un vínculo directo entre el sufrimiento y la culpa. La idea de que a todo sufrimiento le corresponde una culpa está enfáticamente presente en los argumentos de los amigos de Job. Ellos lo acusaban a causa de su dolor (Job 5:8-27; 8:1-6).

Hace unos días visité a una hermana de iglesia en el hospital. Ella no sufría tanto por sus padecimientos físicos como por la idea de que ese sufrimiento se lo mandaba Dios a causa de sus pecados. “Ya le pedí perdón a Dios por todo lo malo que hice, y sigo sufriendo”, me dijo. No fue fácil sacarle esa idea de la cabeza. La idea pasa demasiado rápidamente de la proposición “El hombre peca, y sufre” a la proposición “El hombre peca, por lo tanto, sufre”.

Pero en realidad no solo sufren los que pecan, sino también los inocentes (Job 9:22). El sufrimiento está más allá de la conciencia moral. Es un dato de la condición caída de este mundo. La hermana que visité en el hospital era una mujer religiosa, muy buena persona, pero ningún sufrimiento la hubiera redimido. Es solo el sufrimiento de Cristo lo que la redimió. Nuestra justicia no alcanza para redimirnos, ni nuestro dolor nos salva. Nunca.

¿Piensas que Dios te está haciendo sufrir por tus pecados? Cristo ya sufrió por ti: “Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios […]. Pues donde hay remisión de estos [los pecados], no hay más ofrenda por el pecado” (Heb. 10:12, 18).

Jesús es tu ofrenda. Puede que sufras las consecuencias de tus pecados. La vida no perdona. Pero Dios sí perdona. En medio de las consecuencias dolorosas de tus errores, puede haber paz en tu corazón. Porque Cristo ya sufrió por ti. Pagó la deuda de tu pecado y del mío, para que vivamos en paz.

Oración: Gracias, Jesús, porque eres la ofrenda de Dios en mi vida.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018

LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA

Ricardo Bentancur

Lecturas devocionales para Adultos 2018

 

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*