Lunes 31 de octubre 2016 | Devoción Matutina para Menores 2016 | Pan, vino y oscuridad


Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 1 Corintios 11:26.

Aquel jueves por la noche, en el aposento alto en Jerusalén, fue la última vez que la cena de Pascua sería verdaderamente significativa. Fue creada para llamar la atención del pueblo de Dios a Jesús como su Cordero pascual. Al día siguiente, Jesús moriría como el Cordero de Dios, y el significado de los viejos símbolos se cumpliría finalmente.
Pero antes de que se ofreciera como sacrificio por el pecado, Jesús comenzaba un nuevo testamento, o convenio. Se conocería como “La Cena del Señor”.
En la mesa que estaba frente a Jesús estaban las pequeñas tortas planas de pan sin levadura y el vino sin fermentar, de la Pascua. El pan, horneado sin levadura, y el jugo de uva puro eran símbolos ideales de su vida, que estaba por entregar en rescate por la humanidad.
Sosteniendo el pan en sus manos, dio las gracias y lo quebró. “Tomen esto y coman”, dijo a sus discípulos. “Esto representa mi cuerpo, que será quebrantado por ustedes”. Ingerir los símbolos del gran sacrificio de Jesús no solo es un recordativo feliz de su poder para salvar, también mantiene viva nuestra esperanza en su segunda venida.
El servicio de la Santa Cena nunca tuvo la intención de ser un evento triste sino, más bien, un momento de regocijo. Si se va a derramar alguna lágrima, debería ser durante el momento del lavado de los pies, cuando confesamos a nuestros amigos cualquier mal sentimiento que podamos tener hacia ellos o hacia alguien.
Aquel primer servicio de Comunión ciertamente no fue feliz para Judas. Sus pensamientos, llenos de problemas por su plan de traicionar a Jesús, daban vueltas cruelmente por su mente.
“Antes de la Pascua, Judas se había encontrado por segunda vez con los sacerdotes y escribas, y había cerrado el contrato de entregar a Jesús en sus manos” (El Deseado de todas las gentes, p. 601).
“Uno de ustedes me va a traicionar”, dijo Jesús al grupo.
Los discípulos estaban pasmados. Preguntaron quién podría ser; nunca sospecharon de Judas. Pero, Jesús lo sabía.
“Lo que vas a hacer”, dijo a Judas, “hazlo rápido”.
Los demás discípulos pensaron que Jesús pedía a Judas que fuera a comprar algo o dar algo a los pobres. Pero Judas sabía que Jesús leía sus motivaciones más íntimas, y rápidamente dejo la habitación.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2016
¡GENIAL!
Dios tiene un plan para ti
Por: Jan S. Doward
Lecturas devocionales para niños 2016
http://devocionmatutina.com
Facebook:
https://www.facebook.com/groups/DevocionMatutinaIASD
========================
Visita también:
http://videosadventistas.com/
http://espacioadventista.org/
========================

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*