Lunes 22 de Octubre 2018 | Devoción Matutina para Adolescentes | ¡Fuera!

También les enseñaba con estas palabras: “¿No está escrito: ‘Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Pero ustedes la han convertido en ‘cueva de ladrones'” (Marcos 11:17).

Hay cosas que simplemente se complementan. Dwain y Kemba, por ejemplo.
Hasta podríamos decir que riman. Y hay cosas que no combinan. Una vez vi a una amiga preparar un sándwich. No me vas a creer lo que hizo. Primero tomó dos rebanadas de pan y un frasco de manteca de maní. Hasta ahí todo iba bien. No le puse mucha atención. Después de todo, ¿quién no sabe cómo preparar un sándwich de manteca de maní con mermelada?
Desvié mi vista un momento, y luego volví a mirarla. Horror de horrores. Había untado una pequeña cantidad de manteca de maní sobre cada rebanada. Luego hizo algo inconcebible: Sacó una bolsa de papas fritas con sabor a salsa de barbacoa, y procedió a acomodar las papas sobre una de las rebanadas del sándwich. Juntó las rebanadas y dio una buena mordida. Ver eso era como ver a un científico loco en un laboratorio saboreando su horrible creación. ¡Puaj!
Hay otras cosas que tampoco pueden estar juntas: templos y cambistas. ¿Qué harías si un sábado entraras a la iglesia y te encontraras con un puñado de gente que grita ofreciendo dólares, pesos, reales, euros y yenes? Sería muy molesto.
Eso fue exactamente con lo que Jesús se topó cuando llegó al templo de Jerusalén. Todo hombre israelita de veinte años en adelante tenía que pagar, como ofrenda a Dios, la mitad de un siclo. Una vez al año, los judíos viajaban de todas partes del mundo hacia el templo para celebrar la Pascua. Llevaban sus ofrendas, o bien compraban un cordero en el patio del templo para hacer el sacrificio. Fue así como a los cambistas se les ocurrió una manera ingeniosa de ganar dinero rápidamente.
Crearon una moneda del templo, y cobraban a los peregrinos una alta tarifa por cambiar su dinero por esa “valiosa” moneda del templo. Peor que la estafa, era el hecho de que los sacerdotes que ministraban el templo no hacían algo al respecto. Cuando Jesús vio en que se había convertido el templo, perdió el control. Sacó a los cambistas violentamente.

NO DEJES DE LEER
Lee Marcos 10:35-38. ¿Cómo afectó a los discípulos el pedido de Santiagio y Juan?

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018
UN AÑO EN LA PALABRA
Dwain Neilson
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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