Lunes 17 de septiembre 2018 | Devoción Matutina para Damas | Elizabeth y el caimán

“Confío en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar” (Prov. 3:5. 6).

La noticia de las cinco de la mañana trataba de Elizabeth, una encantadora perrita Beagle, que se había quedado atrapada en la boca de un caimán de dos metros. Tenía marcas de mordeduras por todo el cuerpo; se veía tan asustada. Elizabeth y su dueño estaban caminando por la orilla del río Hillsborough cuando el caimán atacó, atrapó a la perrita en su mandíbula y la llevó bajo el agua. El dueño rápidamente tomó su arma y, para salvar a su mejor amiga, comenzó a disparar al agua. El caimán soltó a la perrita. El dueño la llevó hasta un lugar seguro e intentó reanimarla. No estaba seguro de si sobreviviría, pero ella era una luchadora. Estar bajo el agua por dos minutos fue más dañino que las mordeduras. Un cazador de caimanes atrapó y mató al caimán. El dueño construyó entonces una valla entre su propiedad y el río.
¿No es la situación de Elizabeth similar a la nuestra, cuando no cumplimos la voluntad de Dios, aunque estemos caminando a su lado? El caimán (Satanás) ataca desde el río de nuestros pecados ¡y nos atrapa! Nos lleva abajo, haciéndonos sentir culpables e indignos de buscar el perdón de Dios. Dios toma su arma, su poder y ¡comienza a disparar! Y allá sale Satanás corriendo. Entonces, llega el disparo fatal. Dios nos rescata, a sus mejores amigos, y nos salva de nuestros pecados. Cristo ha ganado la victoria por nosotros y, como Elizabeth, somos librados de las garras de Satanás. Estamos a salvo. Dios también intenta reanimarnos: su compromiso y protección, su propósito para nuestras vidas y su restauración, amor, esperanza y fe.
Cristo es la valla de protección entre el caimán y nosotros. A diferencia del dueño de la perrita, que construyó una valla física entre el río y su hogar, Dios pone su valla de protección alrededor de nosotros: sus promesas y seguridades. Él sanará las mordeduras; pero cuanto más tiempo permanezcamos “abajo”, más difícil será que seamos rescatados. No permanezcas abajo por mucho tiempo…
¿Quién es tu “cazador de caimanes”? ¿Quién llegará hasta las aguas peligrosas solo para rescatarte a ti, su damisela, de las garras de la muerte?
Atraparon al caimán (así como Satanás fue atrapado), lo mataron (así que Satanás realmente morirá) y salvaron a Elizabeth (así como nosotros somos salvos).

EDNA THOMAS TAYLOR
es músico y vive en Florida, EE. UU.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA DAMAS 2018
BENDECIDA
Ardis Dick Stenbakken
Lecturas Devocionales para Mujeres 2018

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