Lección 7 | Jueves 16 de febrero 2017 | Mansedumbre y Dominio propio | Escuela Sabática


Jueves 16 de febrero
MANSEDUMBRE Y DOMINIO PROPIO
Lee Gálatas 5:23 y Mateo 5:5. ¿Por qué la mansedumbre es importante para tener un liderazgo semejante al de Cristo?
Mansedumbre no significa debilidad. No es cobardía ni falta de liderazgo. Al contrario, Moisés fue llamado el hombre más manso de la Tierra (Núm. 12:3) y, no obstante, fue un líder poderoso del pueblo de Dios. Las personas mansas no son alborotadoras, ni buscapleitos ni egoístamente agresivas. Más bien, sirven con un espíritu dócil. La mansedumbre puede ser la expresión exterior de la fe y la confianza interior, no en uno mismo, por supuesto, sino en el poder de Dios, quien trabaja en nosotros. A menudo, aquellos que son bulliciosos, alborotadores y enérgicos están tapando inseguridades y temores.
Lee Gálatas 5:23 y Proverbios 16:32. ¿Qué miseria nos sobreviene cuando no ejercemos el dominio propio? ¿Qué bendiciones obtenemos si tenemos dominio propio y somos temperantes en nuestra vida?
El último aspecto del fruto del Espíritu es la temperancia, o dominio propio (templanza). En este aspecto, todos debemos ser cuidadosos, porque ¿quién no tiene, en alguna área u otra, luchas con el dominio propio? Antes de poder gobernar una ciudad, una comunidad o una iglesia, uno debe ser capaz de gobernar su propio espíritu. La verdadera temperancia es poder controlar no solamente el apetito o la bebida sino también toda otra área de la vida.
Todos los aspectos mencionados arriba forman parte de un solo fruto del Espíritu. Cuando la Biblia describe la obra de Dios en nuestra vida, los aspectos éticos de santidad tienen prioridad sobre los dones carismáticos. La semejanza a Cristo en todo aspecto es lo que realmente importa en la vida del creyente. Debido a que el fruto del Espíritu es la marca distintiva común de todos los creyentes por doquier, produce una unidad visible en su iglesia.
Piensa en áreas de tu vida en las que deberías ejercer más dominio propio. Quizá lo estés logrando en algún aspecto, pero no tanto en otro. ¿Por qué es importante, gracias al poder de Dios, tener control sobre todas las áreas? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.
Escuela Sabática | Lección 7 | Para el 18 de febrero 2017 | El Espíritu Santo y el Fruto del Espíritu | El Espíritu Santo y la Espiritualidad | Primer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*