Lección 6 | Martes 1 de noviembre 2016 | Un hombre y su hacedor | Escuela Sabática
Martes 1º de noviembre


UN HOMBRE Y SU HACEDOR
Elifaz no obtendría ningún premio de tacto y simpatía por sus líneas iniciales. Básicamente, está diciendo que era fácil para Job ser una luz y un consolador de otros cuando las cosas andaban bien. Pero ahora, que el mal le cayó encima, se “turba”. No obstante, él no debería turbarse. Dios es justo; por lo tanto, el mal que le acontece es merecido.
Lee Job 4:12 al 21. ¿Qué otro argumento presenta Elifaz a Job?
Hay muchas cosas fascinantes que pueden observarse aquí, incluyendo que estos hombres comprendían la naturaleza y el carácter del verdadero Dios, aun antes del surgimiento de la nación de Israel. Todo el libro nos muestra que, en realidad, además de los patriarcas primero y posteriormente los israelitas, otros conocían a Dios. Aquí, de hecho, vemos a Elifaz tratando de defender el carácter de Dios.
Lo que Elifaz oyó en “visiones nocturnas” era, en muchas maneras, teología buena (ver Sal. 103:14; Isa. 64:7; Rom. 3:19, 20). Nosotros los humanos somos arcilla, muy temporarios, y podemos ser aplastados tan fácilmente como una polilla. Y, por supuesto, ¿qué hombre o mujer puede ser más justo que Dios?
Por otro lado, sus palabras son triviales y no vienen a cuento. El problema con Job no era si Job era mejor que Dios. Esa no era la queja de Job. Él hablaba, mayormente, sobre lo miserable que era, cuánto estaba sufriendo; no implicó, de algún modo, que él fuera más justo que Dios.
No obstante, Elifaz parecer haber leído eso en todo lo que había dicho Job. Después de todo, si Dios es justo y el mal viene solo por el mal, entonces, Job debió de haber hecho algo malo para merecer lo que le estaba ocurriendo. Por lo tanto, las quejas de Job son injustas. Ansioso de defender a Dios, Elifaz comienza a dar un discurso a Job. Aún más que cualquier sabiduría colectiva que creyera que tenía acerca de Dios, Elifaz creía poseer algo más, una revelación sobrenatural de alguna clase, para apoyar su posición. Sin embargo, el único problema es que la posición que él adoptó reveló una falta de entendimiento del problema.
¿Qué podemos aprender de este informe acerca del modo en que, aun si estamos en una posición correcta, es importante expresarla de la manera más beneficiosa y redentora?
Escuela Sabática | Lección 6 | Para el 5 de noviembre de 2016 | La maldición ¿sin causa? | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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