Lección 4 | Martes 18 de octubre 2016 | Los primeros libros | Escuela Sabática


Martes 18 de octubre
LOS PRIMEROS LIBROS
A pesar de que muchos no creen en Dios, los que creen en él tienen muchas buenas razones para hacerlo. Pero, hay un problema perenne que muchos usaron, y usan, para justificar su incredulidad: el problema del mal y del sufrimiento humano. ¿Cómo puede Dios ser amante, bueno y todopoderoso, y permitir que el mal exista? Además, si somos honestos, ¿qué creyente en Dios, que ha gustado y experimentado la realidad de Dios y de su amor, no ha luchado con esta pregunta?
Es interesante que Elena de White enseñó lo mismo que la tradición judía: que Moisés escribió Job en Madián. “No se perdieron los largos años pasados en la soledad del desierto. Moisés no solo estaba ganando una preparación para la gran obra que estaba delante de él, sino también durante ese tiempo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, escribió el libro del Génesis y también el libro de Job, [libro] que leería con el más profundo interés el pueblo de Dios hasta el fin del tiempo”.–“Comentarios de Elena de White” (CBA 3:1.158).
Job, uno de los dos primeros libros de la Biblia que se escribieron, trata el tema del dolor y el sufrimiento humanos. Es decir, Dios sabía que esta sería una gran pregunta para los humanos y, desde el mismo principio, hizo que Moisés escribiera la historia de Job. Dios nos hizo saber que no estamos solos en nuestro dolor y sufrimiento, sino que él está allí, que conoce todo y que podemos tener la esperanza de que lo resolverá.
¿Qué nos enseñan los siguientes textos acerca de la realidad del mal? Mat. 6:34; Juan 16:33; Dan. 12:1; Mat. 24:7.
Por claro que sea el argumento del mal en contra de la existencia de Dios, no tiene sentido a la luz de las Escrituras. Aunque la Biblia enseña la realidad de un Dios omnisapiente, todopoderoso y amante, también enseña la realidad del mal, del sufrimiento y del dolor. El mal no es una excusa para no creer en Dios. Al leer el libro de Job se ve que, aun en medio de su abatimiento, Job nunca cuestionó la existencia de Dios. En cambio, su pregunta era: ¿por qué me suceden estas cosas a mí?
Es natural tener preguntas acerca del mal que vemos y experimentamos. ¿De qué forma podemos aprender a confiar en la bondad de Dios, a pesar del mal?
Escuela Sabática | Lección 4 | Para el 22 de octubre de 2016 | Dios y el sufrimiento humano | El libro de Job | Cuarto trimestre 2016 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos | Iglesia Adventista del Séptimo Día

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