Lección 3 | Lunes 16 de octubre 2017 | Todos hemos pecado | Escuela Sabática

Lunes 16 de octubre
TODOS HEMOS PECADO
Lee Romanos 3:23. ¿Por qué este mensaje es tan fácil de creer como cristianos hoy? Al mismo tiempo, ¿qué podría motivar que algunos cuestionen la veracidad de este versículo?
Sorprendentemente, algunos desafían la idea de la pecaminosidad humana, argumentando que la gente es básicamente buena. No obstante, el problema radica en la falta de comprensión de lo que es la verdadera bondad. La gente puede compararse con los demás y sentirse bien consigo misma. Al fin y al cabo, siempre podemos encontrar a alguien peor que nosotros para compararnos. Pero eso difícilmente nos haga buenos. Cuando nos comparamos con Dios, y con la santidad y la justicia de Dios, ninguno de nosotros saldría con nada más que un abrumador sentido de aborrecimiento y repugnancia de sí.
Romanos 3:23 también habla de “la gloria de Dios”. La frase cuenta con una variedad de interpretaciones. Quizá la más sencilla sea darle el significado que tiene en 1 Corintios 11:7: “Él [el varón] es imagen y gloria de Dios”. En griego, el término “gloria” se puede considerar ligeramente equivalente a la palabra “imagen”. El pecado ha desfigurado la imagen de Dios en el ser humano. Los seres humanos pecadores están muy lejos de poder reflejar la imagen o la gloria de Dios.
Lee Romanos 3:10 al 18. ¿Ha cambiado algo hoy? ¿Cuál de esas frases te describe mejor, o cómo serías tú si no fuera por Cristo en tu vida?
Por más malos que seamos, nuestra situación no es desesperada. El primer paso es que reconozcamos nuestra total pecaminosidad, y también nuestra impotencia para hacer algo al respecto dentro y fuera de nosotros. Es obra del Espíritu Santo producir esa convicción. Si el pecador no lo resiste, el Espíritu hará que se quite la máscara de la autodefensa, del fingimiento y de la autojustificación, y se arroje sobre Cristo, suplicando su misericordia: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!” (Luc. 18:13, NVI).
¿Cuándo fue la última vez que autoevaluaste tu persona, tus motivos, tus actos y tus sentimientos? Esta puede ser una experiencia muy angustiante, ¿verdad? ¿Cuál es tu única esperanza?

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