Lección 11 | Domingo 10 de septiembre 2017 | Una idea revolucionaria | Escuela Sabática Joven

DOMINGO 10 SEPTIEMBRE
UNA IDEA REVOLUCIONARIA
Evidencia | Gál. 2:15,16; 3:3,13,14
La idea de vivir por el Espíritu genera una pregunta muy importante en nuestra mente hoy: ¿cuál es el objetivo de vivir, sino el Espíritu? Vemos el contraste antagónico entre vivir por la carne y vivir por el Espíritu en el texto central de la lección: los deseos de la naturaleza pecaminosa versus el andar en el Espíritu, Para los cristianos modernos, esta pregunta casi parecería redundante, pero para quienes leyeron la carta de Pablo por primera vez, probablemente sonaba como una herejía. Dedica un momento a pensar en la mentalidad y la cultura de la nación judía y de los nuevos conversos al cristianismo.
La forma de pensar pactual característica del Antiguo Testamento infundía un énfasis en las obras. Observamos esto por primera vez en Génesis 17:9 y 10, donde Dios establece el pacto con Abraham: “Cumple con mi pacto, tú y toda tu descendencia, por todas las generaciones. Y este es el pacto que establezco contigo y con tu descendencia, y que todos deberán cumplir: Todos los varones entre ustedes deberán ser circuncidados”.
El tema del pacto se restaura durante el Éxodo, un poco más adelante en la historia hebrea. Quien establece el pacto siempre es Dios. “Si ahora ustedes me son del todo obedientes, y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa” (Éxo. 19:5, 6). Básicamente, haz esto para evitar esto otro.
“Guarda la ley para vencer la carne” fue la frase mágica que se había interpretado del Antiguo Testamento. La idea revolucionaria de vivir por el Espíritu para vencer la carne parecía algo completamente opuesto a lo que la nación judía había estado aprendiendo por siglos. Esto sería el equivalente a que alguien nos dijera que la muerte de Cristo no es realmente la única fuente de salvación. Recuerda que las personas que leyeron la carta de Pablo por primera vez no tenían el Nuevo Testamento impreso. Consideraban que eran consejos o enseñanzas de un “cuasi” rabino. Cuando vemos el consejo de Pablo de “vivir por el Espíritu” dentro del pensamiento cultural de su época, podemos ver el cambio de paradigma que lentamente estaba comenzando a ocurrir.
Tanto en aquella época como ahora, el objetivo que se debía alcanzar era acentuar el vencer la naturaleza carnal (carne versus Espíritu). La idea que tenían sobre el bien era guardar la ley en forma rigurosa. Hoy, los frutos del Espíritu han reemplazado a aquella norma (ver Gál. 5:22-24). El mensaje para nosotros hoy es: “Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu” (5:25).
Para pensar y debatir
¿Qué implica vivir en el Espíritu?
¿Cómo podemos vencer nuestra naturaleza pecaminosa, en la práctica?
Como joven que sigue a Cristo en esta generación, ¿qué mensaje crees que una vida guiada por el Espíritu transmitiría a quienes nos rodean (especialmente a los no creyentes)?
Ramiro A. Quero, Fall Creek, Oregon, EE.UU.

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