Lección 11 | Domingo 3 de septiembre 2017 | Cristo nos ha liberado | Escuela Sabática

Domingo 3 de septiembre
CRISTO NOS HA LIBERADO
“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (Gál. 5:1).
Al igual que el grito de mando de un líder militar a sus tropas vacilantes, Pablo llama a los gálatas a no rendirse con respecto a su libertad en Cristo. La fuerza y la intensidad del tono de Pablo hacen que sus palabras prácticamente salten de la página a la acción. De hecho, esta parece ser justamente la intención de Pablo. Aunque este versículo está conectado temáticamente con lo que precede y lo que sigue, su aparición abrupta y la falta de conexiones sintácticas en griego sugieren que Pablo deseaba que este versículo se destacara como una enorme gigantografía. La libertad en Cristo resume todo el argumento de Pablo, y los gálatas estaban en peligro de entregarla.
Lee Gálatas 1:3 y 4; 2:16; y 3:13. ¿Cuáles son algunas de las metáforas utilizadas en estos versículos, y cómo nos ayudan a entender lo que Cristo ha hecho por nosotros?
Las palabras de Pablo, “la libertad con que Cristo nos hizo libres” (Gál. 5:1), pueden sugerir que tiene otra metáfora en mente aquí. La construcción de esta frase es similar a la fórmula utilizada en la liberación sagrada (manumisión) de un esclavo. Dado que los esclavos no tenían derechos legales, se suponía que una divinidad podía comprar su libertad y, a cambio, el esclavo, aunque era realmente libre, pertenecería legalmente a esa divinidad. Por supuesto, en la práctica, el proceso era ficción; era el esclavo el que depositaba el dinero por su libertad en la tesorería del templo. Considera, por ejemplo, la fórmula utilizada en una de las casi mil inscripciones encontradas en el templo de Apolo Pitio en Delfos, que datan de 201 a.C. a 100 d.C.: “Por libertad, Apolo el Pitio compró de Sosibo de Ámfisa una mujer esclava cuyo nombre es Nicaea […]. Sin embargo, el pago lo ha hecho Nicaea a Apolo por su libertad”.–Ben Witherington III, Grace in Galatia, p. 340.
Esta fórmula comparte una similitud básica con la terminología de Pablo, pero hay una diferencia fundamental. En la metáfora de Pablo, no hay ficción alguna. Nosotros no pagamos el precio de nuestra libertad (1 Cor. 6:20; 7:23). El precio era demasiado alto para nosotros. Éramos impotentes e incapaces de salvarnos a nosotros mismos, pero Jesús apareció e hizo por nosotros lo que no podíamos hacer por nuestra cuenta (al menos sin perder la vida). Él pagó la penalidad por nuestros pecados, liberándonos así de la condenación.
Examina tu propia vida. ¿Pensaste alguna vez que podrías salvarte tú mismo? ¿Qué debería decirte tu respuesta acerca de cuán agradecido debes estar por lo que se nos ha dado en Jesús?
Escuela Sabática | Lección 11 | Para el 9 de septiembre de 2017 | Libertad en Cristo | El Evangelio en Gálatas | Tercer trimestre 2017 | Guía de Estudio de la Biblia – Maestros – Alumnos

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