Jueves 28 de junio 2018 | Devoción Matutina Adolescentes

Caminando sobre cáscara de huevo

Devoción matutina para adolescentes 2018 ¿Y entonces…? Heather Quintana Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

Devoción matutina para adolescentes 2018
¿Y entonces…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

«Los que aman tu enseñanza gozan de mucha paz. y nada los hace caer» (Salmo 119: 165).

Trista es una persona muy sensible. Se ofende por casi todo (de hecho, la chica de la que estoy hablando no se llama Trista. Le he cambiado el nombre para proteger su privacidad; y para protegerme yo, porque si supiera que estoy hablando de ella, ¡es muy probable que se sintiera ofendida!).

Si me río de algo que dice Trista, ella se incomoda y me dice que no era un chiste, que lo había dicho en serio. Pero si no me río, también se ofende; y me dice que estaba de broma, que era para que me riera. Tan pronto como hago un comentario inocente, puedo decir por la cara que pone que ella se lo ha tomado de la forma equivocada. Unas veces la ofendo sin querer, y otras veces, sin darme cuenta.

Como resultado, Trista hace que quienes la rodean, piensen que caminan sobre cáscaras de huevo: en las puntas de los pies en cada conversación, para no incomodarla. Ella cree que todo el mundo está en su contra, por lo que siempre está esperando lo peor. Siento lástima por ella, porque obviamente en el pasado la han herido, lo que la hace sentir como si tuviera que estar siempre en guardia para protegerse.

Si conoces a alguien como Trista, alguien que se ofende fácilmente, no te rindas. Continúa mostrándole amor y bondad. No importa qué te haga o diga, no te sientas herido por sus acciones. ¡Nadie gana cuando todo el mundo se siente ofendido!

Si te identificas con Trista, quizá sea porque la gente que te rodea se siente como si estuvieran caminando sobre cáscaras de huevo. Es posible que no lo percibas, pero los demás podrían tener miedo de que vayas a explotar o a enfurruñarte en cualquier momento. En 1 Corintios 13 se nos recuerda que el amor no se enoja ni guarda rencor. El amor no es tampoco «grosero, ni egoísta» (versículo 5). No ofenderse es una opción; es un acto de amor.

En cada interacción, evita prepararte para pasar a la ofensiva. No debes tomarte a ti mismo demasiado en serio. A pesar de que podría parecer un hecho, Dios y la gente no están acechándote para atraparte fuera de base. Concéntrate en el amor y en la aceptación de parte de Dios, y poco a poco comenzarás a ser menos sensible, más abierto y acogedor en tu relación con los demás.

 

Ponlo en práctica: La próxima vez que te sientas ofendido, recuerda que el amor no se incomoda con facilidad. Decide que no lo tomarás en cuenta y que no vas a enojarte.

 

Ponlo en oración: Pide al Señor que te ayude a no ofenderte con facilidad. Ora también pidiendo ser paciente con los que son sensibles.

Devoción matutina para adolescentes 2018

¿Y entonces…?

Heather Quintana

Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*