Jueves 26 de octubre 2017 | Devoción Matutina para Menores | Necesito una metamorfosis

“Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios” (Rom. 12:2).

La palabra rara de hoy es… metamorfosis. ¿Te suena? Supongo que sí, que la habrás visto en la escuela, seguramente, en la clase de ciencias. O quizás en alguna película de la televisión, en los cómics o en una revista. Tal vez la hayas oído decir a alguien, incluso para referirse a ti… Eso sería gracioso. Pero, bueno, vamos a recordar brevemente qué es eso de la metamorfosis, y cómo se puede aplicar a nosotros.
La metamorfosis es una etapa de crecimiento y desarrollo por la que pasan algunos animales. Esa etapa se reconoce visiblemente, porque el animal sufre una serie de cambios por fuera. Por ejemplo, una larva rompe su capullo y se convierte en una mariposa. ¡Vaya cambio, eh! Cualquiera puede darse cuenta de que hay un antes y un después. Quizá le puedas decir a una mariposa: “Quién te ha visto y quién te ve”. Digamos que la etapa de larva era la infancia y la juventud de la mariposa, y ya con alas y toda linda es su edad adulta.
Durante la metamorfosis, también se producen cambios internos en esos animales. Pero, claro, no podemos ver esos cambios. Nosotros, aunque no somos animales, también sufrimos ciertas “metamorfosis”. La diferencia de una vida con Jesús a una vida sin Jesús es enorme; es un antes y un después; es un “quién te ha visto y quién te
ve”.
La vida sin Jesús es un poco alocada. Uno dice y hace lo que le da la gana, no respeta a nadie si no quiere, va y viene como le gusta, sin importarle agradar a Dios o a los demás. ¿La vida con Jesús? Es sencilla, pura, y merece más la pena ser vivida. Cuando estamos pendientes de vivir como agrada a Jesús, somos inmaduros espiritualmente; digamos que estás en la infancia o la adolescencia religiosa. Pero tras la metamorfosis que obra Jesús en el corazón, si se lo pedimos, nos hacemos maduros espiritualmente. Hemos entendido qué es la fe, y cómo se vive.
¿Qué te parece si pedimos a Jesús que nos ayude a romper el capullo de nuestra inmadurez espiritual? Vivamos hoy con Jesús a nuestro lado.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA MENORES 2017
¡SALTA!
Patricia Navarro
Lecturas Devocionales para niños 2017

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