Domingo 30  de diciembre 2018 | Devoción Matutina Adolescentes 

Como comerse un elefante

 

Devoción matutina para adolescentes 2018 ¿Y entonces…? Heather Quintana Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

Devoción matutina para adolescentes 2018
¿Y entonces…?
Heather Quintana
Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

«¿Dónde están los que un día no tomaron en serio los modestos comienzos?» (Zacarías 4: 10, BLPH).

 

Pregunta: ¿Cómo puedes comerte un elefante? Respuesta: De mordisco en mordisco.

Lo sé, lo sé, nunca te vas a comer un elefante. Es cierto. Aun así, esta vieja adivinanza tiene algo de razón. Cuando nos enfrentamos a un gran desafío, podemos sentir como si intentáramos comemos un elefante. Miramos cuán grande es y nos preguntamos por dónde comenzar.

Para mí, escribir este devocional era como comerme un elefante. Cuando empecé, pensé: Debo escribir 365 reflexiones sobre Dios y la vida. Es un gran proyecto, pero sé que puedo con él. Sin embargo, antes de llegar al mes de julio las ideas comenzaron a agotarse y aún me quedaba mucho por escribir. Era como si estuviera frente a un elefante con un tenedor de plástico, preguntándome cómo iba a lograr «comérmelo» todo.

La respuesta, al igual que en la adivinanza, fue de mordisco en mordisco. En este caso, un día a la vez. Oraba y le pedía a Dios un tema más para escribir, y él me lo fue dando. Un día a la vez (literalmente) pude terminarla. Y después de 365 mordiscos, me había comido el elefante.

Las cosas más importantes de la vida no suceden de la noche a la mañana. Formar grandes amistades, tener buenas calificaciones, dejar atrás un mal hábito, entender la Biblia, crear un nuevo pasatiempo o aprender algún deporte toma tiempo. Si lo ves como un todo, puedes sentir como si estuvieras viendo un elefante a los ojos mientras sostienes un tenedorcito y un cuchillo. No te desanimes. Solo comienza a comer. Una mordisco a la vez. Cada pequeño bocado te ayudará a lograr la gran meta.

Por ejemplo, si quieres más amigos, comienza con pequeños gestos. Inicia una conversación con alguien durante el almuerzo, o invita a un compañero de clase a jugar al fútbol después de la escuela. No serán mejores amigos de la noche a la mañana, pero definitivamente estarán un paso más cerca de ser amigos.

La Biblia dice que nunca debemos subestimar las cosas grandes cuando comiencen pequeñas: «¿Dónde están los que un día no tomaron en serio los modestos comienzos?» (Zacarías 4: 10, BLPH). Las grandes cosas siempre comienzan con pequeñas cosas, así que busca tu tenedor de plástico y comienza a comerte el elefante.

 

Ponlo en práctica: Piensa en que tengas, puede ser aprender un idioma o hacer más amigos. Toma hoy un bocado que te permita acercarte un poco más a ese objetivo. Solo sigue tomando un bocado a la vez hasta que lo alcances.

 

Ponlo en oración: Pídele a Dios que te ayude a tener paciencia y perseverancia para alcanzar tu meta.

 

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2018

¿Y ENTONCES…?

Heather Quintana

Lecturas Devocionales para Adolescentes 2018

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