Domingo 28 de Octubre 2018 | Devoción Matutina para Adultos | Oración del Sacerdote

Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Lucas 23:34.

El Maestro que habló palabras de vida durante tres años y medio lleva su cruz en silencio, porque se ha tornado en el “Cordero de Dios” (Juan 1:29). Los corderos mueren sin quejarse.
Una gran multitud lo ha seguido al Calvario. Muchos se mofan de su afirmación de ser el Hijo de Dios y el Mesías de Israel. Él no se queja. Es el Cordero.
En el ojo del huracán, en medio de un torbellino de abuso, desprecio y feroz regocijo por sus sufrimientos, Jesús no devolvió ninguna burla, ni lanzó ningún grito de dolor ni respondió a la provocación. Se cumplieron en él las palabras del profeta Isaías: “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca” (Isa. 53:7). Pero sí abrió su corazón y sus labios balbucearon una oración intercesora por aquellos pecadores: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Luc. 23:34). El Cordero se había tornado Sacerdote, para interceder por los pecadores.
Jesús olvida sus dolores, y piensa en el pecado de sus perseguidores y en su retribución. No le duele su castigo sino el castigo futuro de esa gente. Muere como ha vivido: bendiciendo. No invoca venganza sobre los autores de su tortura, sino que expresa un atenuante: “No saben lo que hacen”.
Estos no son hombres ingenuos. No solo atentan contra el único nacido de mujer que no tiene mancha, atentan también contraía justiciay el sentido común, pues matan a un inocente.
Así, Jesús adquirió el derecho a ser el Abogado del hombre en la presencia del Padre. Sus primeros casos: estos hombres envilecidos que tramaron su muerte, y los de los crueles soldados que se han mofado de él y se juegan sus ropas al pie de la cruz.
“Esa oración de Cristo por sus enemigos [también] abarcaba al mundo. Abarcaba a todo pecador que hubiera vivido desde el principio del mundo o fuese a vivir hasta el fin del tiempo” (DTG 694).
¡Tú yo estamos incluidos en esta oración! ¡Tú y yo hemos herido a Jesús! Nuestros pequeños actos mezquinos, nuestra cotidiana indiferencia hacia los que sufren, que nos sacan de la comodidad, nuestro maltrato a quienes más nos aman, hieren a Jesús.
¡Adoremos, pues, al ensangrentado Sacerdote que muere por nosotros bendiciendo!

Oración: Señor, gracias por tu intercesión.

DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADULTOS 2018
LAS ORACIONES MÁS PODEROSAS DE LA BIBLIA
Ricardo Bentancur
Lecturas devocionales para Adultos 2018

Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*