Domingo 27 de mayo 2018 | Devoción Matutina para Jóvenes | Del ejército de mi país al ejercito de mi Dios

«Y ahora, hermanos, busquen su fuerza en el Señor, en su poder irresistible». Efesios 6: 10

Cuando tenía diecisiete años, allá por el año 1989, fui reclutado por el guerra estaba en su apogeo, mi primera operación fue en el Cerro de Guazapa, un lugar muy peligroso, sobre todo por estar minado. Mi abuelita me había presentado el mensaje adventista pero yo no lo había aceptado. Mientras luchaba, aun sin haber aceptado a Cristo, le pedí que si realmente existía que lo demostrara regresándome sano y salvo a mi casa. Si Dios cumplía su promesa, yo le serviría de todo corazón.
En una ocasión, el oficial de mando de mi compañía me mandó al frente, a esta posición le llamaban «punta de lanza», pues en el operativo anterior el que iba al frente había fallecido, abatido por un francotirador. Ahora me tocaba ocupar ese lugar, y puedes imaginar lo asustado que estaba. Ya en plena acción llegamos a un lugar llamado El Quemado de Guazapa. Allí, mientras iba al frente de la compañía, sentí algo como una mano en el pecho que me detuvo. Recuerdo que eran como las tres de la tarde. Inmediatamente ordené el alto y que se agacharan. Ya estando agachados vi en frente de mí que pasa un alambre muy fino, como cáñamo para pescar, de un extremo estaba conectada a cuatro pares de baterías de las grandes y el otro a una mina artesanal que le llamábamos rayo de la muerte, este medía un aproximado de diez a quince pulgadas. Este tipo de mina, al estallar, mataba a los primeros diez de la columna y hería a los demás. Cuando vi el alambre inmediatamente llamé al oficial al mando, quien desarmó la mina.
Luego de haber estado tan cerca de la muerte y haber sido librado, regresé a casa y cumplí la promesa que le había hecho al Señor. Hoy ya no estoy en el ejército de mi país, pero sí formo parte de un ejército mucho mayor y más importante, el ejército de los jóvenes adventistas, y nuestro Capitán no es otro sino Jesús mismo. Él se encarga de desarmar todas las trampas que el enemigo pone en nuestro camino. Así que te animo a que en este día coloques tu confianza en él.
No estás solo, Cristo te protegerá a ti, así como lo hizo conmigo.

Enoc López ,El Salvador

DEVOCIÓN MATUTINA PARA JÓVENES 2018
365 VIVENCIAS DE JÓVENES COMO TÚ
Lecturas devocionales para Jóvenes 2018

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.