9 de julio | Hijos e Hijas de Dios | Elena G. de White | No hay nada que temer

«Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien. Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente. No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, v estaré contigo por dondequiera que vayas».

Josué 1: 8-9, RVC

UNICAMENTE LA SENSACIÓN de la presencia de Dios puede desvanecer el temor que, para el niño tímido, haría de la vida una carga. Grabe él en su memoria la promesa: «El ángel de Jehová acampa alrededor de los que lo temen y los defiende» (Sal. 34: 7). Lea la maravillosa historia de Elíseo cuando estaba en la ciudad de la montaña y había entre él y el ejército de enemigos armados un círculo poderoso de ángeles celestiales. Lea cómo apareció un ángel de Dios a Pedro cuando estaba en la prisión, condenado a muerte; cómo lo sacó a salvo, pasando por entre los guardianes armados y las macizas puertas de hierro con sus cerrojos y barrotes.

Lea la escena desarrollada en el mar, cuando Pablo prisionero, de viaje al lugar donde iba a ser juzgado y ejecutado, dirigió a los soldados y marineros náufragos, abatidos por el trabajo, la fatiga y el ayuno, palabras de valor y esperanza: «Os exhorto a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros. […] Pues esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, y me ha dicho: “Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; además, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo”» (Hech. 27: 22-24).

Confiando en esta promesa, Pablo aseguró a sus compañeros: «Ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá» (vers. 34). Así ocurrió. Por el hecho de estar en esa embarcación un hombre por medio del cual Dios podía obrar, todo el grupo de soldados y marineros paganos «todos se salvaron saliendo a tierra» (vers. 44).— La educación, cap. 30, pp. 231-232.

DEVOCIONAL ADVENTISTA

HIJOS E HIJAS DE DIOS

Elena G. de White

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