9 de abril | Hijos e Hijas de Dios | Elena G. de White | El peligroso conformismo

«Es mejor ser sabio que ser fuerte; es mejor tener ciencia que mucha fuerza». Proverbios 24: 5, RVC

QUERIDOS HERMANOS, procuren desarrollar todas sus facultades. Invoquen al Señor en su ayuda para alcanzar sus más anheladas metas. Todavía están formándose, así que traten de sopesar muy bien todo lo van a emprender. Que sus expectativas sean la de ser los más competentes posible en lo que vayan a hacer. No caigan en el mal hábito de ser superficiales y negligentes en sus deberes y ocupaciones; pues los malos hábitos se fortalecerán y llegarán a ser incapaces de lograr nada mejor. La mente aprende de manera natural a satisfacerse con lo que requiere poco esfuerzo y concentración, y a conformarse con lo superficial y lo insignificante.
Existen jóvenes y señoritas con grandes posibilidades de desarrollo que ni ellos ni ellas siquiera sospechan, y se sienten orgullosos y satisfechos con lo alcanzado. Si supieran más de lo que conocen ahora, entonces se convencerían de que saben muy poco.
El Señor demanda de ustedes, queridos jóvenes, fervientes esfuerzos intelectuales; y como resultado de todo esfuerzo decidido, sus facultades se fortalecerán. Su dedicación y entrega será entonces siempre gozosa, porque se darán cuenta de que están progresando. Pueden acostumbrarse a un crecimiento lento, incierto y dubitativo, de tal modo que la obra de su vida no sea ni la mitad de lo que debiera ser; o, con la mirada fija en el Señor, y su espíritu fortalecido por la oración, pueden vencer esa nefasta lentitud y la insatisfacción por lo alcanzado, y preparar su mente para pensar con rapidez, y emprender esfuerzos decididos en el momento adecuado.— Manuscrito 24, 1887.

DEVOCIONAL HIJOS E HIJAS DE DIOS
Elena G. de White

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