6 de diciembre | Maranata: El Señor viene | Elena G. de White | El único recuerdo del pecado

Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador! Proverbios 11:31.

Los impíos reciben su recompensa en la tierra. Proverbios 11:31. “Serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Malaquías 4:1. Algunos son destruidos como en un momento, mientras otros sufren muchos días. Todos son castigados “conforme a sus hechos”. Habiendo sido cargados sobre Satanás los pecados de los justos, tiene éste que sufrir no solo por su propia rebelión, sino también por todos los pecados que hizo cometer al pueblo de Dios. Su castigo debe ser mucho mayor que el de aquellos a quienes engañó. Después de haber perecido todos los que cayeron por sus seducciones, el diablo tiene que seguir viviendo y sufriendo. En las llamas purificadoras quedan por fin destruidos los impíos, raíz y rama: Satanás la raíz, sus secuaces las ramas.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 731.
Satanás y todos los que se han unido con él en la rebelión serán cortados… Entonces “no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí”; “serán como si no hubieran sido”. Salmos 37:10; Abdías 16.—El Deseado de Todas las Gentes, 712.
La justicia de Dios fue satisfecha, y los santos y toda la hueste angélica dijeron en alta voz: “¡Amén!”
Mientras la tierra quedará envuelta por el fuego de la venganza de Dios, los justos morarán seguros en la Santa Ciudad. Para los que tuvieron parte en la primera resurrección, la segunda muerte no tendrá poder alguno. Apocalipsis 20:6. Mientras Dios será para los impíos un fuego consumidor, para su pueblo será un sol y un escudo. Salmos 84:11—La Historia de la Redención, 449.
El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado.
Solo queda un recuerdo: Nuestro Redentor llevará siempre las señales de su crucifixión… Todo lo que se había perdido por el pecado, ha sido restaurado… El propósito primitivo que Dios tenía al crear la tierra se cumple al convertirse ésta en la morada eterna de los redimidos. “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella”. Salmos 37:29—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 732, 733.

DEVOCIONAL MARANATA: EL SEÑOR VIENE
Elena G. de White

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