25 de abril | Una religión radiante | Elena G. de White | Para no perder la alegría

«Dichosos ustedes que ahora pasan hambre, porque serán saciados. Dichosos ustedes que ahora lloran, porque luego habrán de reír». Lucas 6: 21, NVI

Cuando por mi causa la gente los insulte – dijo Jesús ¬- , alégrense y llénense de júbilo» (Mat. 5:11-12, NVI).
El señaló a sus oyentes que los profetas que habían hablado en el nombre de Dios habían sido ejemplos «de sufrimiento y de paciencia» (Sant 5: 10, NVI).
Abel, el primer cristiano entre los hijos de Adán, murió mártir. Enoc anduvo con Dios y el mundo no lo reconoció. Noé fue escarnecido como fanático y alarmista. «Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e incluso de cadenas y cárceles» (Heb. 11: 36, NVI). «Otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección» (vers. 35).— El discurso maestro de Jesucristo, cap. 2, p. 57.
Tengamos siempre presente que esta tierra no es el cielo. Cristo dijo: «En esté mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo» (Juan 16: 33, NVI). […]
Jesús no nos deja solos para que nos desanimemos por las pruebas y dificultades que se nos presenten. Él nos lo ha advertido sobre todo ello, y nos ha dicho asimismo que no hay motivo para abatirse ni angustiarse cuando nos asalten las pruebas. Miremos a Jesús, nuestro Redentor; cobremos ánimo y no perdamos la alegría.— Testimonios para la iglesia, t. 8, pp. 139-140, adaptado.
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes; porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia». Isaías 41: 10

UNA RELIGIÓN RADIANTE
Reflexiones diarias para una vida cristana feliz
Elena G. de White

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*