23 de diciembre | Exaltad a Jesús | Elena G. de White | Lecciones que se obtienen de los antediluvianos

Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. Judas 20-21.

Observen el cuadro que ofrece el mundo actual. Por todos lados se ve deshonestidad, fraudes y bancarrotas, violencia y derramamiento de sangre. A las viudas y los huérfanos se les roba todo lo que tienen. Juegos, carreras de caballos, y diversiones de todas clases ocupan la mente. En la iglesia, los pecados están de moda. Se les saca brillo y luego se los excusa. Se les da la diestra de bienvenida a hombres que promueven teorías y sentimientos falsos. De este modo se han insensibilizado los criterios y el discernimiento acerca de lo que constituyen principios rectos. La conciencia se ha vuelto insensible con respecto al consejo y los reproches que se le han dado. La luz impartida que llama al arrepentimiento ha sido rechazada por la espesa nube de incredulidad y oposición formada por los planes humanos y las invenciones de los hombres.

Los habitantes del mundo antediluviano fueron amonestados antes de ser destruidos; pero no le hicieron caso a la amonestación. Rehusaron escuchar las palabras de Noé; se burlaron de su mensaje. Hubo hombres justos en esa generación. Antes de la destrucción del mundo antediluviano, Enoc dio su testimonio resueltamente y en visión profética vio la condición en que se encontraría el mundo en la época presente. Dijo: “Vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”. Y para los creyentes Judas dejó el siguiente testimonio: “Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; los que os decían: en el postrer tiempo habrá burladores que andarán según sus malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu”. Judas 14-16; 17-19.—The Review and Herald, 1 de noviembre de 1906.

Dios resolvió purificar el mundo con un diluvio, pero su misericordia y amor dio a los antediluvianos un tiempo de gracia de ciento veinte años. Durante ese tiempo, mientras se estaba construyendo el arca, las voces de Noé, Matusalén, y muchos otros se oyeron en forma de amonestación y súplica, y cada golpe dado en el arca era un mensaje de amonestación…

El sermón predicado por Enoc y su traslación al cielo fueron un argumento convincente para todos los que vivían en el tiempo de Enoc. Fueron un argumento que Matusalén y Noé podían usar con poder para mostrar que los justos podían ser trasladados.—Comentario Bíblico Adventista 1:1102.

DEVOCIONAL ADVENTISTA

EXALTAD A JESÚS

Elena G. de White

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