12 de febrero | Maranata: El Señor viene | Elena G. de White | ¿Te atreverás a ser diferente?

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9.

La advertencia de que el Hijo de Dios viene pronto en las nubes del cielo, se ha convertido para muchos en un cuento. Han dejado de esperar y velar. El espíritu egoísta y mundano que se manifiesta en la vida delata el sentir del corazón: “Mi Señor tarda en venir”. Mateo 24:48…
El mismo espíritu de egoísmo y conformidad con las costumbres del mundo que existió en los días de Noé, existe también en nuestros días. Muchos que profesan ser hijos de Dios persiguen sus intereses mundanales con una intensidad que desmiente su profesión. Estarán plantando y edificando, comprando, comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el último momento de prueba. Esta es la condición de gran número de miembros de nuestro pueblo. Debido a que abunda la iniquidad, el amor de muchos se enfría…
Siento un peso en el alma al ver cuánto escasea la espiritualidad entre nosotros. Las modas y las costumbres del mundo, el orgullo, el amor por la diversión, el amor por la ostentación, la extravagancia en el vestido, en casas y terrenos… estas cosas roban la tesorería del Señor, desviando hacia la gratificación del yo los recursos que deben ser usados para enviar al mundo la luz de la verdad. A los propósitos egoístas se les otorga la mayor consideración…
Los hijos de la luz y del día no han de reunir en torno suyo las sombras de la noche ni la oscuridad que circundan a los obradores de iniquidad. Al contrario, han de mantenerse fielmente en su puesto de responsabilidad como portadores de luz, obteniendo luz de Dios para alumbrar a los que están en tinieblas. El Señor quiere que su pueblo mantenga su integridad no tocando, es decir no imitando, las prácticas de los impíos.
Los cristianos han de estar en el mundo como “nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. 1 Pedro 2:9—Testimonies for the Church 5:9-14.

DEVOCIONAL MARANATA: EL SEÑOR VIENE
Elena G. de White

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