10 de junio | Dios nos cuida | Elena G. de White | El acto de fe

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1.

La fe no es la base de nuestra salvación, pero es la gran bendición: el ojo que ve, el oído que oye, los pies que corren, la mano que aferra. Es el medio, no el fin. Si Cristo dio su vida para salvar a los pecadores, ¿por qué no habré yo de

recibir esa bendición? Mi fe la aferra, y así mi fe es la certeza de las cosas que se esperan, la convicción de lo que no se ve. Así confiando y creyendo, tengo paz para con Dios por el Señor Jesucristo.

La fe, la fe salvadora… es el acto del alma por el cual el ser entero es entregado a la custodia y la dirección de Jesucristo. El mora en Cristo y Cristo mora en el alma por la fe suprema. El creyente confía su alma y su cuerpo a Dios, y puede decir con certeza: Cristo puede guardar lo que yo le he confiado para aquel día. Todos los que hagan esto serán salvados para vida eterna. Habrá  una seguridad de que el alma está lavada en la sangre de Cristo y vestida de su justicia, y es preciosa a la vista de Jesús.

Recuerde que el ejercicio de la fe es el único medio de preservarla. Si usted se queda sentado siempre en una misma posición, sin moverse, sus músculos perderán su fuerza y sus miembros la capacidad de moverse. Lo mismo ocurre

en cuanto a su experiencia religiosa. Debe tener fe en las promesas de Dios…

La fe se perfeccionará en el ejercicio y en la actividad. Es de la mayor importancia el que rodeemos al alma con la atmósfera de la fe. Cada día estamos decidiendo nuestro destino eterno en armonía con la atmósfera que rodea al alma. Somos individualmente responsables por la influencia que ejercemos, y nuestras palabras y acciones producirán resultados que no vemos.

Si Dios estaba dispuesto a salvar a Sodoma por amor a diez justos que vivieran en ella, ¿cuál no sería la influencia benéfica que podría ejercerse como resultado de la fidelidad del pueblo de Dios, si cada uno que profesa el nombre

de Cristo estuviera igualmente vestido con su justicia?

DEVOCIONAL DIOS NOS CUIDA

Elena G. de White

DEJA UN COMENTARIO

Comentarios

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.